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Beauty
Māyika, belleza botánica desde la Riviera Maya
20.07.2026
Por Yaveli Ríos

Las conversaciones sobre bienestar continúan expandiéndose, y con ello, la belleza comienza a mirar hacia procesos más artesanales y experiencias que invitan a la pausa. Entre plantas, rituales y una conexión muy fuerte con la tierra, nace Māyika, una marca de cuidado de la piel totalmente natural y consciente.

Con una premisa genuina de transformar la rutina de skincare en un ritual, a través de un proceso de herbolaria pausado y responsable, y, encapsulando energía presente en cada frasco que te acompañará en cada aplicación.

Ese regreso al origen se convirtió también en el principio y estandarte de la marca. Más que una búsqueda estética, Māyika nace de la intención de recuperar y construir una relación más cercana con las plantas y con los saberes ancestrales que las rodean.

Retorno a un conocimiento ancestral

El nombre Māyika proviene del sánscrito y significa magia. Para Priscilla Pompa, fundadora de la marca y con especialidad en herbolaria, esa palabra está ligada a un proceso personal que comenzó con la meditación védica y que más tarde, la llevó a reencontrarse con el uso de las hierbas y con estudios en técnicas ancestrales, y en palabras de la fundadora, “para mi es muy mágico porque las hierbas tienen poder y magia”.

La idea de Māyika se concebió desde una experiencia personal. Tras profundizar en la importancia de la microbiota de la piel, Priscilla sustituyó los jabones convencionales por aceites, descubriendo una transformación significativa en su piel. Ese cambio la llevó a aplicar sus conocimientos sobre extracción de nutrientes y maceración de hierbas para crear sus propias mezclas.

Si una infusión permite liberar las propiedades de las plantas, ¿por qué no trasladar ese principio a los aceites? Así comencé a desarrollar mezclas propias y a experimentarlas en mi misma, infusionando aceites con hierbas para potenciar sus beneficios.

Priscilla Pompa, fundadora de Māyika

La magia del procedimiento

Con el cuidado de la microbiota de la piel como punto de partida, la marca trabaja con aceites prensados en frío que se maceran lentamente entre 4 a 6 semanas con hierbas orgánicas certificadas para extraer sus propiedades. El proceso continúa con la filtración y la incorporación de aceites esenciales, para finalmente envasar cada pieza junto con cuarzos, ricos en minerales e integrados como una extensión energética que forma parte de la experiencia sensorial de la marca.

Más que hablar de un ritual únicamente al momento de aplicar el producto, Māyika lo entiende desde todo aquello que sucede desde antes. La conexión con la tierra, la selección consciente de los ingredientes y la experiencia que acompaña cada botella, forman parte de una misma intención. 

El ritual no se detiene en una sola práctica, sino que hay más detrás, es conectar con la tierra, regresar a esa sabiduría primaria y principal a través de los ingredientes que provee la naturaleza, como son las hierbas, los aceites, y el proceso consciente de selección y de desarrollo de nuestros productos. 

Priscilla Pompa

Una pausa para sentir

En Māyika, la palabra ritual forma parte de una filosofía que atraviesa toda la experiencia de la marca. Desde el momento en que llega la caja hasta la apertura de cada botella, los detalles están pensados para invitar a pausar y a conectar de manera más consciente con lo que ponemos sobre nuestra piel.

Para Alma, PR de la marca, cada detalle busca incentivar una conexión más intíma con cada ingrediente. A través del contacto con los aromas naturales como la rosa o la lavanda, encapsuladas en los aceites.

Es una combinación muy bonita y es parte de lo que intencionalmente queremos compartir hacia afuera: un ritual de autocuidado, de amor propio, de conexión y desde el tiempo de preparación, que al sentir el producto sea toda una experiencia inmersiva.

Alma Karen Reyes, PR de Māyika

Dentro de una industria donde muchas veces los ingredientes se convierten en una herramienta de marketing, la marca apuesta por la transparencia. No se trata únicamente de incorporar activos naturales, sino de hacerlo con calidad, concentración y procesos que respeten el origen natural de cada componente.

Esencia y energía en cada gota

La línea de Māyika está integrada por cinco productos que responden a distintas necesidades para rostro, ojos, cuerpo y cabello. Los aceites faciales, concebidos como fórmulas tres en uno, pueden utilizarse para desmaquillar, hidratar y funcionar como suero gracias a la concentración de nutrientes.

Con aroma a lavanda y como un primer paso de limpieza, el aceite de día “Radiante”, con jojoba infusionado con lavanda orgánica y cuarzo amatista, está pensado para mantener la hidratación, calmar la piel y favorecer el equilibrio de la microbiota.

Mientras que el aceite de noche, “Luminosa” elaborado con rosa mosqueta infusionada en pétalos de rosa, y acompañado de cuarzo rosa, funciona como un retinol natural y posee un alto potencial en vitamina A, se enfoca en los procesos de regeneración nocturna, disminución de manchas y cicatrices.

La línea se complementa con un contorno de ojos “Ilumina”, formulado con jojoba, café, menta y manzanilla, adicionado con cuarzo blanco que funciona como desinflamante, acompañado de un roll-on metálico que favorece un suave masaje linfático y ayuda a refrescar la mirada.

Para el cuerpo, Māyika desarrolló un aceite corporal “Mística”, ideal para aplicarse después de la ducha. Infusionado en manzanilla, rosa y cuarzo citrino, que aporta hidratación y luminosidad sin dejar una sensación oleosa.

Siguiendo por el tratamiento capilar “Brillante”, combina aceites como argán, jojoba y semilla de uva infusionada con jamaica, romero y ortiga, junto con cuarzo aventurina. Pensado para trabajar desde la raíz hasta las puntas, busca brindarle fortaleza al cabello, restaurar su equilibrio y acompañar su regeneración.

Tejiendo puentes de consciencia

Uno de los principales retos para Māyika ha sido mantenerse fiel a su decisión de trabajar sin conservadores sintéticos, una elección que, aunque limita ciertas posibilidades de comercialización, responde al compromiso de Priscilla con una formulación más natural. En lugar de tomar el camino más inmediato, la marca ha apostado por brindar dinámicas sensoriales y acercamientos más conscientes con las personas.

No tenemos una avenida principal, trato de regresar a lo básico. Creo que hoy en día, las personas extrañan el tacto, el sentir, oler y el probar. Tocar puertas costará tiempo, y tratar de llegar a la conciencia de las personas es el reto principal.

Priscilla Pompa

Para Alma, el reto ha sido llevar la filosofía de Māyika a más personas sin presionar el crecimiento. La marca apuesta por alianzas estratégicas y una expansión consciente, entendiendo el crecimiento como una forma de compartir un proyecto construido desde la autenticidad, sin comprometer sus fórmulas y sus valores.

Cuando conoces el corazón del proyecto, lo vives, lo experimentas y entiendes de dónde viene, y todo el beneficio que es para ti y que puedes compartirlo, se vuelve el enganche, gracias a ello hemos creamos una fidelidad con nuestros clientes. 

Alma Karen Reyes

Sin prisa y con calma

A futuro, la marca observa un creciente interés por el bienestar, el autocuidado y las experiencias que promueven una relación más consciente con el cuerpo. Sin embargo, tratan de entender este momento no como una tendencia pasajera, sino como el resultado del trabajo y empeño.

Tocar más la conciencia de las personas al cuidado natural y a regresar al origen, ir poco a poco creando una comunidad, un crecimiento donde vengan más productos, donde vayan forjando su propio camino. Māyika es un puente maravilloso para conectar con la conciencia del mundo del wellness.

Priscilla Pompa

Para Alma, el futuro de Māyika está ligado a su capacidad de abrir nuevas conversaciones en torno al bienestar. A través de la experiencia sensorial y la conexión con la tierra, imagina a la marca como un puente hacia otras formas de cuidado y conciencia, donde los rituales cotidianos se convierten en una puerta a nuevas maneras de habitar el wellness.

He podido compartir de Māyika de manera intencional y estratégica,  como un puente a través de la piel, a través de lo sensorial, a través del autocuidado. Todos los días, porque el skincare es algo de todos los días, lo haces vivo.

Alma Karen Reyes

Explora el universo de Māyika y dale a tu piel un momento de pausa y atención. Disfruta con cada producto, una experiencia mágica pero llena de nutrientes.

Fotografías por Fernanda Mirabent