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Fashion
El abrazo de amor del universo, de Cancino
25.10.2026
Por Olivia Meza de la Orta
fotografía Graciela Olzon

Siempre que veo las colecciones de Francisco Cancino, las recibo como una carta de amor. En su reciente entrega número 15, presentada en Volvo Fashion Week México, el diseñador chiapaneco pareció salir de ese mapa tan bien conocido para dar un salto de fe hacia un mundo nuevo: un nuevo Cancino.

Un nuevo atlas para Cancino

Treinta y cinco looks marcaron un ritmo entre cómo se comportaban la luz y el movimiento en los textiles, la diversidad de los colores que iban del gris pardo al lima limón y al rosa empolvado, y los complementos que hicieron posible que esta lectura, este abrazo de amor del universo, no solo fuera un festín visual, sino también una proyección tan íntima como colectiva.

Sobresalieron el casimir, el shantung, la seda y el algodón, que se repetían en diferentes texturas y volúmenes: en trajes de dos piezas, vestidos, faldas cortas y camisas de cuello mao, algunas más transparentes que otras.

Esta mujer Cancino parece crecer sin soberbia, sino con más gozo, más fuerza y más locuras por compartir.

Sentí que esta colección se leía sin miedo: osada, segura de sí misma. Como esa presencia de alguien que entra al cuarto y provoca admiración sin previo aviso. Las capas que componían los looks eran algo más que un recurso para construir un vestido o una blusa bonita: eran la magia del estilismo haciendo lo suyo, un experimento sutil, como cuando una piensa qué se va a poner y aprovecha para jugar un poco. Esta mujer Cancino parece crecer sin soberbia, sino con más gozo, más fuerza y más locuras por compartir.

Vestirse para jugar

La sastrería tuvo un peso importante en la temporada Primavera-Verano 2027. Desde mi percepción, hay algo profundamente bello en que un diseñador que sabe hacer algo perfectamente bien decida hacerlo imperfecto. Esa decisión se hizo visible en sisas descosidas que dejaban ver las hombreras y solapas hilvanadas por las que asomaba la entretela: prendas construidas con manos impecables y con el corazón puesto en cada puntada, pero que también parecían permitirse jugar, improvisar y hacer las cosas de otra manera.

Los interiores de las prendas quedaron a la vista como pequeñas pistas de que su belleza también permanece por dentro, mientras las siluetas envolventes y los lazos en cuellos y cinturas fueron sorpresas de este abrazo al universo. Sorpresas que te sacan una sonrisa.

Una historia de placeres

Cancino superó las expectativas; pienso que también se superó a sí mismo. Como si hubiera viajado junto con su equipo hacia un mundo vacío para crearlo como una sinfonía de canciones, recuerdos, personas, paisajes y sabores. Olanes, pliegues, alforzas y drapeados: todas las prendas parecían estar danzando.

El abrazo de amor del universo se sintió y se vio como una lista de breves placeres: el musgo húmedo que se asolea por la mañana, en ese blazer gris con texturas verdes; la mantequilla que pones sobre una rebanada de pan, en ese vestido de crepé con alforzas y tul debajo; el merengue de un pastel que chupas de tus dedos, en los bordes ondulados de los bolsos y las minifaldas; el souvenir que llevas puesto como un amuleto de buena fortuna, en los tocados y las aplicaciones florales de Alejandro Rincón. La camiseta de algodón con la leyenda LUPITA terminó de acercar ese universo a lo familiar y cotidiano, como aquello que una encuentra en las ofrendas a la Virgen de Guadalupe de cualquier colonia.

Los zapatos de cuero de Adriana Soto coqueteaban con la sobriedad y los lazos femeninos, enmarcando cada pisada de esta historia. La joyería surrealista de Anndra Neen agregó luz y destellos con su imaginario único de minibolsos y pendientes plateados.

El abrazo de amor del universo

Una fiesta de XV colecciones que susurró ternura, alegría, gozo e impecable construcción. Un abrazo que se siente colectivo, con las manos de muchas y muchos que estuvieron detrás de esta ambiciosa entrega y que dejaron en cada prenda y objeto un regalo personal, de esos que se dan sin esperar recibir nada a cambio.

Cancino siempre es un espectáculo, un poema implícito, pero esta vez decidió ir un poco más hacia dentro.

Su trabajo suele retomar inspiraciones de México, pero esta vez se sintió como algo más personal. Tal y como se expresa en su kit de prensa: «Antes de conocer un territorio, primero aprendimos a imaginarlo. Este atlas es, finalmente, el abrazo de amor del universo».

Ya quiero tener alguna pieza de esta colección conmigo <3

Créditos de colaboradores
Estilismo: Mónica Mendoza
Calzado: Adriana Soto
Objetos textiles: Alejandro Rincón
Joyería: Anndra Neen
Fotografías de pasarela cortesía Fashion Week México *
Fotografias de backstage Graciela Olzon para MEOW Magazine
Fotografía de portada e interiores cortesía Cancino (Dorian Ulises López, Alexis Rayas, Diego Maximiliano López Rodríguez y Ángel Rodríguez