keyboard_arrow_left
close
keyboard_arrow_right
Festivales
El aftermath del colosal Primavera Sound
06.06.2019
Por Lolo

Concluimos la 19a edición del Primavera Sound en Barcelona con un promedio de 17 km caminados por día de festival según nuestras apps de salud, aunque probablemente la mayoría hayan sido pasos estáticos –es decir, saltos–. Un par de días después, tenemos bien asentada la nostalgia de tanta euforia y todavía se sienten los estragos de tal maratón, que ojalá fuera infinito…

Como cada año desde hace casi dos décadas, el Primavera Sound da el pistoletazo de salida al buen tiempo, en todos los sentidos. El inmejorable clima de sol y mar, buen tiempo de música y cervezas, buen tiempo de juntarse con amigos. Sus más de 192.000m2 abarcaron la inmensidad del Parc del Fòrum de la capital catalana.

Entre arena, cemento y rodeados de mar, más de 220,000 asistentes disfrutamos de música de todo tipo. Y es que el Primavera Sound también determina la temperatura de la música contemporánea, juntando a artistas cada vez más eclécticos en un evento que aboga por la diversidad no solo musical, sino tambien individual, de género, creativa, sexual…

La temporada músico-estival arrancó con un cartel que, por primera vez, procuró la paridad entre artistas femeninos y masculinos y, hemos de confesar, que el Primavera Sound desbordaba diosas por todos los escenarios. De los 226 nombres del line up, más de la mitad fueron mujeres.

Y mujeres que juntas, reflejan lo increíble del abanico de lo femenino. Después de todo, ¿qué es lo que tienen en común Kali Uchis, 070 Shake, Yaeji, Erykah Badou, FKA Twigs, Miley Cryus, Janelle Monaé, Nina Kraviz, Kate Tempest, Rosalía, Princess Nokia, Nathy Peluso o Solange, por ejemplo?

Que son mujeres, todas ellas y en toda su diversidad y sus formas tan diferentes de existir, expresarse y crear. Muestra de que no hay un normal y de que la nueva normalidad –The New Normal– consiste en reconocer y celebrar que somos dentro de un rango infinito de posibilidades; nada más alejado de la dicotomía clásica y aburrida de género que nos han enseñado.

Dentro del high constante que supuso cada minuto del festival, hay ciertas actuaciones que merecen mención especial. Nos quedamos con el favorito inamovible Mac DeMarco; la latina y americana a partes iguales Empress Of, el hip hop tan peculiar y emo de 070 Shake, cuyas letras en ocasiones emulan poesías e inauguran un género nuevo todavía difícil de definir; la versión latinísima de Missy Elliot traducida en trap reggeatonero, Ivy Queen.

La inigualable expresividad de Kate Tempest; el arte visual que acompaña la música de Janelle Monáe; los beats espaciales de Peggy Gou; la inigualable voz de Miley Cyrus, quien ha vuelto ha dar un giro drástico en su nuevo álbum She Is Coming, presentado en primicia en el PSClairo, quien inauguró jornada llenando escenario con una vertiente algo más indie pop; el hip hop de referencia de Nas; el trap de Future; como sea que se pueda llamar a la extravagante electrónica de Yaeji; y, cómo no, los increíbles beats del alemán Apparat en vivo.

Erykah Badou nos transportó a todos a una dimensión inefable, tan mística como poderosa y emotiva. La alienígena FKA Twigs creó magia, como siempre, entre cantos angelicales y sus increíbles proezas como bailarina.

No cabe duda que su formación como artista se refleja en sus conciertos que serían mejor llamados performances, ya que cantar es tan solo un ingrediente de toda su música, un paquete integral. Sin ir más allá, entre movimientos suaves propios de algas marinas bajo una corriente ligera, introdujo una muestra de pole dance para la que se preparó durante dos años…

Princess Nokia habló de este día como el mejor de su vida, sentimiento que quizá coronó el momento en que se bajó los pantalones y se dobló en ángulo de 90º hacia el público, gesto que inyectó de adrenalina y rebeldía a cada persona presente, creando un grito colectivo impresionante en medio de su freestyle como MC latina.

Finalmente, atribuimos numerosas ampollas al cierre de la jornada que vino de las manos de la incansable Nina Kraviz ante quien nadie, NADIE, se quedó impasible. Al amanecer, con el sol a media asta y las olas rompiendo cerca, el escenario Ray-Ban, rodeado de gradas, quedó desbordado durante una actuación que dejó a todos con ganas de más y listos para el siguiente día de festival.

Los shows de Jungle, Mura Masa y Tame Impala realmente merecen mención especial como experiencia de vida. Los primeros nos elevaron a un trance musical verdaderamente selvático, mientras que Mura Masa cerró la jornada dejándonos hasta arriba en medio de una electrónica que sabe navegar a la audiencia y dirigirla al punto más alto. Tame Impala, en cambio, creó una atmósfera de aire ligero y colores que envolvía perfectamente su música en una sensación flotante.

Lo más fuerte, sin embargo, llegó la noche del sábado, donde se congregó la mayoría de la música latina, bien representada en esta edición de la mano de las deidades absolutas que son el trío formado por Rosalía, Nathy Peluso y Kali Uchis.

La sangre caliente de las tres bañó de carácter latino en diferentes expresiones. Siendo el show de la flamenca-pop catalana Rosalía uno de los más esperados, no cabía una sola persona más en el escenario, expectantes a atestiguar el alma, fuerza y sentimiento que llenan la música de una mujer increíble que ha tomado control absoluto de su arte desde un inicio y que se ha ocupado de forjar cada detalle de su música con delicadeza y atención, creando un conjunto verdaderamente artístico comparable a cantares clásicos de la literatura y músicas españolas, pero en versión s. XXI.

Siendo el día con mayor asistencia, congregaron a más de 63.000 personas junto a J Balvin, James Blake, Modeselektor, DJ Playero, Slowthai, Solange y Yung Beef, Little Simz, entre otros. La presencia del rey del reggaetón puso fin a la dictadura de lo correcto en un festival que, de nuevo, está ampliando horizontes y creando un marco de celebración y aceptación para todos, librándose de dogmas y apostando por la libertad. Hemos de confesar, que incluso siendo parte de la audiencia más escéptica, las petequias en nuestras piernas demuestran que el perreo fue duro, real y disfrutado salvajemente.

Sin embargo, durante su concierto hubo un momento que pasó desapercibido para muchos en el momento. Absorbidos por el magnetismo de su música latina, no todo el mundo se percató de lo desagradable y fuera de lugar que fue el lap dance en toda regla que realizó una bailarina sobre el sentado J Balvin durante unos minutos en que nadie cantaba, sino que solo observábamos estupefactos…

La conlusión es clara: el Primavera Sound siempre nos deja con ganas de más. Así que aquí tienes las próximas fechas que daran inicio a las celebraciones de los 20 años del festival. El Primavera Weekender tendrá lugar en Benidorm durante este 2019, mientras que el próximo Primavera Sound llegará a Barcelona el 4 y 6 de junio de 2020 (ya puedes adquirir tu abono a precio reducido por tiempo limitado) al cual la banda californiana Pavement se reunirá por primera vez en diez años. Por otro lado, su versión portuguesa Nos Primavera Sound llenará Porto del 11 al 13 de junio y, finalmente, la gran novedad: el Primavera Sound cruza el charco celebrando su primera edición en Los Ángeles los próximos 19 y 20 de septiembre 2020.

Fotos cortesía de Primavera Sound.