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El girl squad más exótico se viste en Vero Díaz
27.04.2017
Por Olivia Meza
fotografía Olivia Meza

Un ánimo juvenil impregnó la pasarela de Vero Díaz Otoño-invierno 2017, sin embargo, el resultado fue un poco más que prendas para salir de antro con las amigas. Mientras se preparaban las modelos para salir, pude captar desde el backstage una esencia muy distinta a lo que vi mientras caminaban en el Ex Convento San Hipólito. Fue diferente en el sentido de la integración conceptual de la colección: la música pudo conformarse de una mejor selección y la coreografía una más pausada para poder apreciar todos los detalles tan lindos como las alforzas y los bordados de las chaquetas y los vestidos.

Afortunadamente, me quedé con la primera impresión tras bambalinas. Las modelos se divertían y jugaban con sus vestidos alforzados; de cortes tipo kimono y túnica, sobre siluetas lánguidas que se deslizaban por el cuerpo femenino con soltura y sensualidad. En este aspecto, observé un giro más maduro y refinado sobre el camino de la marca con un mercado mucho más definido.

Esta colección capturó comodidad en su versión más sofisticada. Las interpretaciones asiáticas agregaban cierto exotismo a las piezas en cuellos mao, mangas kimono, chaquetas sin botones, bolsillos amplios y una cercana visita de la modernidad de Tokio y su cultura popular, que iba desde los bordados caricaturescos de oso panda hasta el uso del shock en mangas y cintura. Y mientras viajábamos por Japón, recorrimos una especie de action painting en los estampados sublimados que recorrían todos los vestidos.

Uno de mis looks favoritos fue un track pant de terciopelo con aberturas a los costados de las piernas y un lindo par de pandillas bordados en lentejuela. Los hombros y torsos descubiertos también destacaron en los cortes de los vestidos, complementados por mangas campana, que a mi juicio, creo que era demasiada información. Así como el uso del encaje en algunas de sus piezas.

Vero Díaz aún sigue en la búsqueda de su propia evolución y eso se plasma positivamente en toda la entrega. Su visión sobre la mujer es aquella segura de sí misma, un poco atrevida pero también con cierto aire inocente. Una mujer que sigue creciendo con la diseñadora y que podría llegar a establecerse como un referente sobre la modernidad en México.