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Culture
El placer es feminista, leímos Coger y Comer Sin Culpa
01.04.2024
Por Diana Rosalia

La literatura es una herramienta para narrar la vida, pero la literatura “del yo” es la posibilidad de narrarnos en nuestros propios términos. María del Mar Ramón ha escrito un libro donde habla de preocupaciones comunes, sin el tono solemne o punitivo al que más de unx teme al abordar estos temas. 

En “Coger y comer sin culpa. El placer es feminista” la autora parte de sus vivencias en torno a la alimentación y la sexualidad para despues ensayar desde un marco feminista y atreverse a dar pautas que invitan al diálogo sobre ambos temas. Fiel a la propuesta de la autora, esta reseña parte de mi experiencia personal con su lectura y con los tópicos que propone.

Comer sin culpa 

Me gusta ver nuestra escritura como un archivo personal, documentamos la vida. Hace tiempo escribí una nota sobre la cultura de las dietas, evidenciando una preocupación personal. Anterior a eso, escribí que las historias acompañan. Esto se reiteró cuando leí la relación de María con la comida, me estrujó el corazón al tiempo que me sentí acompañada. 

El primer apartado del libro: comer. Me conmovió hasta las lágrimas. No porque la autora adopte un tono cursi o victimista. Porque me vi a mí misma de 12 años con el mismo peso de ser la gorda de la clase y la misma culpa al comer cosas que disfruto. El mismo miedo al escrutinio propio y ajeno por el peso y formas de cuerpo. 

Estas líneas no buscan una mirada condescendiente hacía mí. Solo intento exponer la idea de que la relación de las mujeres con la comida está constantemente privada del disfrute, eso es doloroso y agotador. Como dice la autora “no basta con el amor propio”. Este conflicto no es mío y de ella con la comida, es una cuestión social y cultural. A mis 30 años no sé cómo comer sin culpa, pero gracias María por recordarnos que es culpa nuestra.

Coger sin culpa

La segunda parte del texto es la más extensa, quizá porque la sexualidad es más amplia que el simple acto de coger entre un hombre y una mujer heterosexuales. El trayecto personal que María nos comparte va desde la menstruación y los primeros besos y reggaetones hasta las fotografías, la masturbación y la pornografía.

Dedica un pequeño y último apartado a la violencia, pero desde mi lectura, la violencia aparece más de una vez a lo largo del libro. Se habla de ella en distintos momentos, pero la autora jamás es una víctima, jamás enjuicia a nadie, ni a ella, ni a ellos. 

No hay manuales, ni fórmulas inamovibles

Hace tiempo en medio de una clase recuerdo haber dicho “a las mujeres no nos toca enseñarle a los hombres”. Hoy no estoy de acuerdo con ese enunciado, al menos no del todo. Hoy creo que si no nos enseñamos unxs a otrxs estaremos estancadxs en los mismos dolores y los mismos pesares, en soledad e ignorancia. 

Celebro esa contradicción e incoherencia, porque de eso va el conocimiento y el aprendizaje. Ser feministas no nos confiere todas las respuestas. El poseer una verdad única e inamovible es un peso patriarcal más. Este libro ensaya respuestas para el goce y brinda un espacio para hacernos preguntas y dialogar entre todxs. 

“Coger y comer sin culpa” es la primera publicación de U-tópicas ediciones (estamos entusiasmadas por las próximas). Tiene una hermosa portada de Mar Maremoto y lo encuentras en su librería y otras librerías independientes del país. Cuéntame si ya lo leíste ¿qué opinas del libro y de esta reseña? nos leemos en Instagram