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Culture
Del cine argentino, recuerdos y Forastero: Lucía Ferreyra
16.01.2017
Por Andrea Rendon

Este viernes 13 estrenó en cartelera Forastero, ópera prima de la cineasta argentina Lucía Ferreyra. Tuve la oportunidad de conocer esta increíble cinta y a su directora desde que estuvo en el Work in Progress del Riviera Maya Film Festival 2013. Debo decir que es una película imperdible: sincera, cercana, sencilla y que narra la historia de Nicolás, quien regresa a Mar del Sur, en la costa argentina, para pasar el verano en compañía de un amigo llamado Jaime. Los chicos gastan sus días en la playa; Nicolás se muestra inquieto y hastiado, como si estuviera en constante lucha con sus recuerdos. La arena, el mar, una casa cargada de recuerdos y una mujer, son testigos de cómo los días del verano de estos chicos fluyen y se pierden. Basado en un cortometraje homónimo de la directora, Forastero es una cinta que desafía la fórmula del relato tradicional y se construye a partir de fragmentos, de añoranzas y silencios, cuya importancia es mayor que las cosas dichas en el filme.

La directora Lucía Ferreyra nació en Santiago del Estero, Argentina en 1987. Estudió Dirección Cinematográfica en la Universidad del Cine y ha dirigido hasta ahora cuatro cortometrajes: “El hombre restante” (2010), “Sobremesa” (2012), “Forastero” (2013) y “Las Vendas” (2013). Participó en el Laboratorio de Cine 2013 de la Universidad Torcuato Di Tella, a cargo de Martín Rejtman y Andrés Di Tella. En su reciente visita a México, tuvimos la oportunidad de entrevistarla y pasar un rato inspirador con ella.

 

1.- Suena a pregunta cliché pero me gustaría saber, ¿por qué te interesó dedicarte al cine?

Tuve mi primera cámara fotográfica a los 8 años, rollo de 110 mm; rosa y de Barbie: un regalo de mi madrina. Desde ese día, comencé a registrar cositas de la vida cotidiana. Más tarde, me incliné hacia el video. Algo en la adolescencia halló, una especie de pesimismo que me llevó a pensar -a contramano de lo que mi familia opinaba- que una carrera en cine era un desperdicio. Así, me metí en la ciencia.

Obsesionada con las historias policiales, inicié una carrera en Criminalística. Había algo del análisis de las situaciones y de la minuciosidad que requería el tema que no era tan diferente al trabajo en cine. Mientras tanto, me veía unas cinco películas al día. Sin darme cuenta, terminé inscrita en la carrera de Crítica de Cine por las noches pero estudiando Ciencia por las mañanas. Hasta que un día vi “Un condenado a muerte se escapa”. Volví a casa, lloré un poquito de la emoción y me anoté en la Universidad del Cine. Por Bresson.

2.- Al iniciar la cinta, podemos ver varios planos a color, mientras que lo demás ya cambia a blanco y negro. ¿Por qué decidiste hacerlo así?
Siempre quise pensar la película como algo circular, no lineal. Una especie de limbo donde tiempo y espacio se mezclan. A simple vista, el pasaje del color al blanco y negro podría pensarse como un corte en el tiempo. Pero también pertenecer a recuerdos, añoranzas o sueños. Intenté no ejercer demasiado énfasis en esa cuestión para que la película pudiera verse como un embudo, un espacio donde convergen todas esas ideas, sensaciones y emociones por las que pasa el personaje principal, Nicolás, sin importar demasiado su lugar en el tiempo o su carácter de ficción o realidad.
3.- ¿Cómo se te ocurrió la historia de los tres personajes: Nico, Anita y Jaime?
Forastero no surgió como un guión donde los personajes van de A a B sino como una suma de pequeñas ideas que me siguieron desde la infancia. Primero los espacios, luego las situaciones que se iban dando y después, por último, los personajes. Muchas de las cosas que suceden en la película fueron vividas por conocidos o por mí. Las historias que se cuentan son reales o a veces mitos que, en el pueblo, creemos como reales. Cuando empecé a planear una historia para filmar ahí, en Mar del Sur (a unos 500km de la ciudad de Buenos Aires), mi familia se encontraba comprando una nueva casa de verano en la zona. Así, la vieja casona que habitábamos, quedaba reservada a otro sector de la familia. Nunca me gustaron los cambios, y una sensación de angustia corrió por mis venas. Así nació mi primera película.
4.- ¿Por qué decidiste situar la historia en la playa?
La ansiedad del estudiante de cine es algo muy difícil de manejar. Llega un punto en la carrera en el que uno necesita “escupir” todo lo guardado y filmar. Y así me pasó a mí también. No es que decidí filmarla en la playa por algún motivo, no tenía otra opción. Toda mi inspiración venía de ese lugar, tan especial, que había que retratar. No es una playa común, los tiempos suceden de manera diferente. La idea de encontrar el ritmo del pueblo me fascinaba.
5.- La fotografía de la película es muy bella, en particular me gusta mucho la escena del bote. ¿Tienes alguna película que te haya influenciado para la fotografía?
La estética fotográfica fue de las primeras decisiones. Ya de adolescente, registraba Mar del Sur en 35mm, buscando lugares particulares. Me interesaba la idea de registro de situaciones, por eso el formato fílmico en 16mm parecía perfecto. El blanco y negro ayudaba a la atmósfera extrañada del lugar. La crudeza de las imágenes, entre la extrañeza y la realidad, como en la escena del barco, funcionaba para lo que quería contar. Una mezcla entre Pedro Costa y Rohmer. ¿Por qué no?
6.- Tu película se ha exhibido en grandes festivales como el BAFICI, además de haber estado en nuestro país en el Riviera Maya Film Festival; para ti, ¿qué es lo que hace especial a Forastero?
Esa mezcla entre ficción y realidad, entre sueños y registros documentales, ayuda a vivir la película como una experiencia de sensaciones. Siempre quise transmitir algo diferente pero cotidiano, y creo que espectadores de cualquier lugar del mundo se pueden sentir identificados con la arena que choca con sus pies, el viento que enfría la cara y la ansiedad del amor de verano. Al menos eso espero.
7.- ¿Cómo financiaste tu película?
? Como decimos por allá por casa, no teníamos “ni un peso”. Fue fructífero y negativo a la vez. La falta de dinero muchas veces da libertad de ideas. A esto se le suman restricciones obvias, por otro lado. En este caso, filmamos en tres ocasiones a lo largo de un año, siendo la última la más ligera en cuanto a guión pero el alma de Forastero. Luego, se terminó convirtiendo en una película más de montaje.
Siempre tuvimos apoyo de la Universidad del Cine y, por supuesto, de los técnicos y actores que participaron. Pasamos por varias etapas como la filmación del cortometraje homónimo, los Work In Progress, los festivales y ahora los estrenos -algo- comerciales. También fue una producción muy colectiva en tanto se hizo con ayuda de amigos, directores, guionistas, profesores y familiares.
8.- El proceso de casting en una cinta es una de las tareas más difíciles. ¿Cómo encontraste a tus actores?
A los tres los había visto en películas y obras de teatro independientes. En el caso de Nicolás (Julián Larquier), ya lo tenía pensado desde el cortometraje (2013). Haber estado tanto tiempo filmando y pensando Forastero fue muy bueno para lo que necesitaba de Juli. Logré que entendiera Mar del Sur y eso fue todo. En cuanto a los niños, hicimos castings en Mar del Plata y Miramar. Finalmente, conocimos a Lautaro Padín (hijo de actores, ahora rapero) y Bautista Casanova (niño genio y hermosamente bueno). Con ellos también estuve desde el corto (filmado en 2012) y ahora terminan la secundaria.
9.- Por último, ¿que les dirías a las personas en México para que acudieran a ver Forastero?
Es difícil que este tipo de películas cruce las fronteras, dénle una oportunidad. Si se dejan sumergir, pueden disfrutarla, encontrar algo lindo en las pequeñeces.

 Forastero ya está en la Cineteca Nacional, aquí sus fechas y horarios:

Ve el tráiler: