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Highlights
It’s Not About Love: Fiona Apple
11.07.2018
Por Irving Alfaro

En 1996, una chica de Nueva York tomó por sorpresa a todos los críticos con su primer álbum: TIDAL, una mezcla entre jazz, rock alternativo, piano clásico y pop, que terminó por lanzar a la fama a una chica problemática y tenaz.

Con tan solo 18 años, Fiona revolucionó la figura de los ídolos adolescentes y al igual que sus contemporáneas Alanis Morissette, Liz Phair y Cat Power, sentaron las bases para una nueva generación de cantautoras que, junto al movimiento Riot Grrl, le dieron cuerpo y forma al empoderamiento femenino en los 90’s (al menos en la escena musical anglosajona). Un verdadero tanque de oxígeno para la escena independiente que se encontraba diezmada por la segunda invasión británica.

Bastaron 10 canciones incisivas y directas, para que el mundo conocería la visión agridulce de la vida, a través de la mirada de Fiona.

 

TIDAL, se encontraba cargado de composiciones muy oscuras y por momentos densas, escritas por Apple desde que tenía 14 años, con tal intensidad que resultaba casi desafiante. Su brutalidad al escribir canciones sobre amor, desamor, sexo y obsesiones compulsivas fueron el punto de partida para muchos críticos, quienes incluso llegaron a dudar en la honestidad de sus composiciones líricas, hasta que un año después, en medio de una entrevista para Rolling Stone, Apple confesara ante un reportero principiante, que había sufrido una violación, mientras vivían en Harlem cuando apenas tenía 12 años.

Tal fue el revuelo que levantó en ese momento, a través de la revista mencionada, aún sin internet (recordemos que estamos hablando de los 90’s) que las ventas del disco se dispararon a nivel internacional de forma exponencial. El disco inicia con Sleep to Dream, una dura composición que arranca con el siguiente verso:

“I tell you how I feel but you don’t care
I say tell me the truth but you don’t dare
You say love is a hell you cannot bear
And I say gimme mine back and then go there
for all I care”.

Con una Fiona claramente a la defensiva, tratando de mostrarse como una Femme Fatale, y un sonido marcado en el bajo, tan oscuro como si se tratara de una canción de Nine Inch Nails, de no ser por la inclusión de las notas de piano que le dan un poco de brillo a la misma, cualquiera pensaría que se trata de un disco de post-punk. Sin embargo, Sullen Girl de un tono mucho más solemne y melancólico, refleja la tristeza e impotencia de una niña ante un agresor de mayor edad. Tal vez, el punto más íntimo que Apple deja desnudo ante todo el mundo.

“Is that why they call me a sullen girl? Sullen girl…
They don’t know I used to sail the deep and tranquil sea,
But he washed me ‘shore
And he took my pearl
And left an empty shell of me…”

Otro claro ejemplo de la sensibilidad artística de Apple es Shadowboxer, primer sencillo promocional, en donde la neoyorquina plasma todo su amor por el hip-hop y el jazz para evocar a fantasmas del pasado de la talla de Billie Holiday y Ella Fitzgerald. Sin embargo, no sería hasta el lanzamiento de Criminal, que se vería el éxito del disco, gracias a su melodía tan característica y a un coro tan simple y pegajoso como cualquier canción de pop.

Mientras que en First Taste, Slow Like Honey y The Child is Gone, Fiona aborda la sexualidad de una forma tan natural y sin complejos que resulta admirable saber que dichas composiciones fueron hechas por una chica recién graduada de la preparatoria.

Por último, Never is a Promise, resalta como uno de los mejores cortes, gracias a su naturaleza tan frágil y potente al mismo tiempo, mezclado con un delicado piano clásico que de nuevo hace énfasis y da brillo a la voz de Apple.

De esta manera el disco se convierte en una verdadera joya del pop contemporáneo: preciso, enfático, sin miramientos ni rodeos. Para muchos uno de esos “All Killer-No Filler albums”, es decir, que todas las canciones son de gran calidad y sin desperdicio, sin rellenos. De ese tamaño fue el disco debut de Fiona Apple en 1996… Nada mal para un chica autodidacta de 18 años, ¿no?

No pierdas ni un minuto más y escucha todo el disco aquí:

@littleremy