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Manos artesanas en la moda mexicana
13.02.2017
Por Natasha Peñuelas

Los más de diez años de trayectoria de Lydia Lavín la han colocado como una de las marcas de moda mexicana más relevantes dentro de la industria, gracias a su propuesta contemporánea que refleja nuestras raíces a través de historias narradas por manos artesanas.

Lydia Lavín  y su hija Montserrat Messeguer se concentran en crear dos colecciones al año y prendas únicas hechas a la medida en colaboración con comunidades indígenas de alrededor de la República, y  a lo largo de este recorrido han impulsado el respeto por México y la conexión que tenemos con nuestro lugar de origen.

Descubre cómo Montse y Lydia fusionan sus ideas y sus distintas maneras de ver al mundo a través de esta entrevista:

¿Cómo definen la moda?

Monserrat Messeguer: La moda es algo orgánico que sucede en los humanos como respuesta a todo lo que están viendo y sintiendo. Todas las influencias que reciben, es un reflejo de sus mentes.

Lydia Lavín: Es el modo de verse de las personas, el modo de ser de una época en cuanto a cultura material, responde a una serie de factores que pueden ser originados en el arte o en las mismas necesidades del vestir y que va cambiando con el tiempo.

¿Cómo ha evolucionado Lydia Lavín como marca a través de estos 11 años?

Lydia Lavín: Empezó con una idea de retirada mía porque yo fantaseaba con hacer ropa para señoras como yo, (medio ex-hippies) que de jóvenes nos gustaba andar en los pueblos, porque en el fondo éramos muy fresas pero nos encantaba retar a los papás entonces que mejor que irnos de mochila y dormir en un petate con una comunidad y estar en un pueblito y pues al conocer a mucha gente que no encontrábamos (me incluyo) este concepto de lo mexicano y lo hecho a mano y  artesanal. Además de que me había puesto como objetivo trabajar con las comunidades a las que había investigado y regresar como diseñadora. Ese fue el plan inicial y cuando Montse regresa de Nueva York me propone hacer la ropa hecha a la medida con el concepto Prêt-à-porter volviéndonos una marca mucho mas juvenil que empata con la conexión que tienen estas nuevas generaciones con México, creo que tu evolucionas y la marca es algo vivo y va evolucionando a la par. Y el gran reto es que a pesar de que ya tenemos un estilo sigamos reinventándonos.

Monserrat Messeguer: Para mi ha sido muy padre porque he podido ver todo el proceso desde que mi mamá empezó, la evolución ha sido de profesionalizarse, de pasar de un proyecto de retiro hasta donde estamos ahora, viendo por donde va el mercado mexicano e internacional, que va cambiando todos los días. A través de todos los textiles artesanales. Una propuesta que va mas allá de una prenda en sí ofreciendo un estilo de vida y una forma de pensar.

¿Es difícil ser propositivo en México utilizando bordados mexicanos?

Lydia Lavín: No, yo creo que no, la verdad es que sí nos hemos atrevido a muchísimas cosas, no somos una marca súper innovadora que tu digas que es muy de ruptura pero sí creo que hemos logrado mucha innovación en muchos sentidos desde la técnica misma, el colorido y las colaboraciones con los artesanos.

Monserrat Messeguer: Pues, creo que no, lo innovador es también cómo se llega al producto final, cómo lo vendes y cómo lo produces, porque además de la estética todo va en línea y nos toma mucho tiempo realizar una colección porque elegimos desde la comunidad con la que vamos a colaborar, y la innovación dentro de las comunidades es muy notoria. Es muy padre generar algo de valor en muchos aspectos, no solo como algo estético si no lo interno y externo de un producto.

¿Con qué obstáculos se han encontrado?

Lydia Lavín: Con muchísimos, la verdad sí hay veces que estás a punto de decir “ya basta”, va desde la violencia en la que viven muchas de las comunidades con las que colaboramos, mucho como fruto del narco pero también violencia de género, trata de blancas, etc. El sentido del tiempo también lo ha sido ya que nosotras siendo de la ciudad tenemos mucha prisa queriendo que las cosas se hagan rápido y ellos (Los artesanos) con el atardecer dejan de trabajar porque se va la luz natural. Y eso hace que no tengan la misma conciencia del tiempo que transcurre para poder definir una entrega. Pero cada vez más estamos tratando de que sean mas conscientes de que es un problema y nos pueden cancelar un pedido.

Monserrat Messeguer: Con muchísimos, en un principio el obstáculo era crear la demanda, generar ruido, generar que la gente se fijara en México para comprar, porque la gente tenía prejuicios muy fuera de lugar, nos llegaron a preguntar si las prendas tenían piojos, cosas muy derogatorias y que obviamente nosotras entendíamos de donde venían y hemos sido profesionales desde el día uno, a parte confiamos ciegamente en la calidad de nuestras artesanas, y nos fueron apreciando en el extranjero y se fue abriendo una demanda en México, hay que trabajar en valorar y conocer la cultura de lo hecho a mano. Ese fue uno de nuestros principales retos, como puedo garantizar, los tiempos, es un reto poder entender a las artesanas y que se vayan conformando en cooperativas y que administren sus gastos aquí viven al día y les tenemos que dejar hasta pagos por adelantado, es un sistema muy complejo en el que pasan por muchas cosas para que el textil llegue a ti a tiempo para entrar en producción.

¿Con qué comunidad indígena les hace falta colaborar?

Lydia Lavín: Nos gustaría colaborar más con los pueblos del norte, con los únicos que hemos hecho cosas son con los huicholes pero radicantes de la CDMX, sería algo nuevo y enfrentar nuevos retos porque la gente del norte es muy diferente a la del sur.

Monserrat Messeguer: Me encantaría colaborar más con Chiapas, con ellas el problema es la distancia, tenemos a gente muy querida, pero se complican los trayectos y las idas y venidas pero nos encantaría trabajar más con ellas, tenemos alrededor de 3000 artesanas con las que hemos colaborado durante estos años y es un número solido, y crecerlo es nuestra meta.

¿Cómo ves la imagen femenina en la actualidad?

Lydia Lavín: Las mujeres decimos que estamos mejor y más fuertes pero en general se está viendo venir un retroceso en cuestión de la discriminación a través de muchas acciones, esta cuestión de la familia, todo esto hace que la mujer tenga que mantenerse en guardia.

Monserrat Messeguer: Dentro de nuestras comunidades queremos y hemos intentado sanar esas barreras, hay algunas artesanas que han involucrado a sus esposos en bordados y tejidos, labores milenarias que correspondían a la mujer, queremos que estos lazos rotos y fronteras se disminuyan, en nuestra trayectoria hemos visto que hay mujeres que con dificultad pueden hablar o hacerse notar. En México tenemos un déficit de oportunidades en cuanto a las mujeres, y debemos unirnos y darnos fuerza entre nosotras por medio de nuestro desarrollo.

¿A quién admiras?

Lydia Lavín: Históricamente me gusta mucho lo que ha significado Frida Kahlo, todo el valor que ha tenido ella de enfrentar tantas adversidades y al mismo tiempo defiende lo mexicano, me identifico mucho con ella con el uso de sus colores y las texturas. Y de la actualidad admiro mucho a Carolina Herrera que es una señora muy elegante y ha definido muy bien su ADN.

Monserrat Messeguer: Admiro mucho a una artesana nuestra que ha tenido una vida que yo puedo definir como difícil, a ella la abandonó su esposo con cinco hijos y los ha sacado adelante a través de sus textiles, en ese momento en donde no necesariamente se apreciaba lo artesanal, ella se llama Mary esta en la sierra norte de Puebla, tiene una relación muy fuerte con la tierra, está muy consciente de que es un ser orgánico.

Y a Hilaria otra de nuestras artesanas que ella le dijo a su esposo que se regresara de Estados Unidos porque aquí ella ya había comprado un taxi para ir a recolectar los bordados y coordinar a las artesanas, es una mente muy administradora y ha revolucionado su historia.

¿Cómo percibes la moda en México? 

Lydia Lavín: Creo que hay muchas oportunidades de encontrar muchos estilos, esta fusión de las plataformas me parece muy positiva, sin embargo la mala organización es algo que debemos tomarnos mas en serio.

Monserrat Messeguer: Pue yo creo que es un momento detonante, en estos momentos cuando el dólar esta alto y es probable que siga subiendo tenemos una oportunidad para crecer aún más, sí hace falta mucho esa parte de crear gremio y de estar unidos, contarnos nuestros retos y apoyarnos para que existan menos, si hubiera esa conversación de: ¨Oye la seda subió mucho pero encontré tal proveedor¨ o entre todos tener un contenedor, entregarnos premios y certificaciones, otra sería nuestra historia.

¿A qué personaje de la historia mexicana te hubiera gustado o te gusta vestir? 

Lydia Lavín: Me gusta muchísimo vestir a Ana Giró porque creo que es divertida, fuerte y hermosa. Ella poco a poco quiere y está logrando hacer más visible a México. Me gustaría mucho seguirla vistiendo.

Monserrat Messeguer: Me encantan las fotografías de Tina Modotti, una fotógrafa italiana que trabajó mucho con Frida Kahlo y hasta hay teorías de que tenían un romance. Nos ayudó a forjar mucho la estética mexicana como la belleza de una foto en blanco y negro de un campo de maíz, me hubiera fascinado vestirla.