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Highlights
Maratón musical: los mejores discos del 2018
13.12.2018
Por Irving Alfaro

Ha llegado el momento de definir lo mejor del 2018 y luego de una intensa búsqueda y revisión de bandas/artistas que desfilaron a lo largo de este año con nuevo material, nos dimos a la tarea de escoger 15 discos que sobresalen por su originalidad, evolución y propuesta musical. Cabe señalar que los discos de Jack White, Gorillaz y Arctic Monkeys no se encuentran en la lista porque sencillamente decepcionaron con sus últimos trabajos.

Dicho esto, pasemos a lo que realmente importa: los mejores discos del 2018

U.S. Girls – A Poem Unlimited

Después de 10 años de carrera y 6 discos de estudio, el proyecto de Meghan Remy por fin tiene el reconocimiento que se merece con A Poem Unlimited, un compilado de canciones de pop experimental sobre amor, desamor y los problemas típicos de toda relación. Tal vez Remy no está descubriendo el hilo negro pero sus canciones son tan efectivas que es inevitable no engancharse a su voz y a las increíbles texturas en cada una de ellas. Poem, L-Over y Velvet 4 Sale son la mezcla perfecta entre sensualidad y dulzura, mientras que Incidental Boogie y Time están hechas casi para una pista de baile, al cargar con una fuerte sección de percusiones y líneas de bajo muy marcadas. Una joya del pop contemporáneo.

The Breeders – All Nerve

Las gemelas más adorables del rock regresaron con la alineación original desde Last Splash!, el disco que catapultaría a la banda a la cima del éxito en medio de la fiebre grungera de principios de los 90’s. Atrás quedaron las peleas y los egos inflados por el éxito repentino y abrumador, lo único que se necesitaba era un pequeño reencuentro para limar asperezas. El resultado fueron 11 canciones bellamente distorsionadas y llenas de nostalgia. Wait in the Car, Spacewoman y All Nerve, son una clara muestra de que la química entre Kim, Kelley, Josephine y Jim sigue presente en cada nota, cada acorde y cada melodía que sale de sus instrumentos. Un disco hecho para todos los nostálgicos de la música de los 90’s.

Beach House – 7

El regreso de Victoria Legrand y Alex Scally, luego de lanzar un disco de Lados B con canciones “olvidadas” desde su debut Beach House hasta Thank Your Lucky Stars, fue mejor que lo que nos imaginábamos. El dúo de Baltimore tenía muy claro que el sonido de su séptima producción debería ser igual de oscuro y profundo como Bloom, dado el misticismo alrededor de este número, y lo lograron de forma increíble sobre todo en canciones como Dive, Black Car y Drunk in LA, entregando un álbum que continúa con la fórmula de dream pop indescifrable y denso, pero muy familiar, como si se tratara de un viejo amigo al que ves después de un largo tiempo y dudaras por un segundo si se trata de la misma persona. 7 se trata de un disco lleno de matices y un vaivén de emociones que ambos han perfeccionado con el paso del tiempo.

Mint Field – Pasar de las Luces

Es muy refrescante e increíble saber que existen bandas como Mint Field en la escena nacional, que deciden arriesgarse a pesar de las incontables dificultades que un artista enfrenta todos los días (sobre todo en nuestro país) para poder grabar un disco y lanzarse al vacío en un verdadero acto de fe, esperando tener la oportunidad de presentar su música ante el mayor número de personas y que éstas reaccionen de manera favorable a tu proyecto. Eso mismo hizo Amor Amezcua y Estrella Sánchez para su primer LP Pasar de las Luces, producido por Christopher Koltay que logró conjuntar el ambient más relajante de los primeros EP’s de la banda con armonías oscuras y abismales, dejado ver grandes influencias como Cocteau Twins, Slowdive, Lush y The Human League detrás de su sonido. Uno de los mejores discos de shoegaze del año y de toda la escena mexa en muchos años.

NIN – Bad Witch

Finalmente tenemos un disco decente de NIN, o por lo menos, más consistente que sus últimos dos EP’s. Desde la llegada de Atticus Ross a la agrupación, se notó un cambio radical en el sonido industrial de Reznor. Fue como si su proyecto alterno How to destroy angeles estuviera tomando el control de nine inch nails, lo cual molestó a muchos de sus fans más aguerridos. Sin embargo, Trent y Atticus planearon una trilogía de EP’s que funcionara como un todo, como un álbum dividido en 3 partes, como una estrategia de marketing musical en donde cada parte durará poco más de 20 mins y lograra captar la atención de sus escuchas, aunque el resultado de los dos primeros EP’s Not the actual events y Add Violence no fue el esperado, con Bad Witch fue diferente.

Gracias a la incorporación de Ilan Finck, Alessandro Cortini y Robin Finck, la banda suena más potente que nunca, tanto que se refleja en la composición de temas como Shit mirror, God break down the door y Ahead of Ourselves, llenos de furia, crítica política y un electro punk industrial tan refrescante que recuerda a los primeros discos de la banda. Incluso la incursión de dos temas totalmente instrumentales le dan un aire de complejidad y calma antes de volver a estallar con sintetizadores y riffs saturados, todo esto en menos de 30 mins.

Cat Power – Wanderer

Después de más de 6 años de silencio, Chan Marshall decidió regresar del autoexilio para demostrar que su música continúa vigente y que aún cuenta con el toque para realizar covers con su particular estilo minimalista y desgarrador (StayRihanna) e incluir una colaboración un tanto extraña con Lana del Rey en Woman. Incluso ahora que ha vivido la experiencia de ser madre, mantiene un halo de melancolía en canciones como Horizon, In your face y Nothing Really Matters. El sentimiento de un alma nostálgica sigue intacto, al igual que su lucha por la equidad de género y alguna que otra causa social, con un poder felino más grande que nunca, así que tenemos Chan Marshall para rato.

Lykke Li – So sad So sexy

Lykke decidió tomarse un tiempo fuera de los escenarios luego de perder a su madre y convertirse en una a mediados de 2016, para literalmente resurgir con un nuevo disco, un nuevo sello discográfico y un nuevo sonido en So sad, So sexy, un álbum de electro pop en donde la evolución toma un papel trascendental, dando por terminada la influencia del R&B y el Dream Pop que marcó sus primeros 3 trabajos, para acercarse más al Hip-hop en canciones como Two Nights, y al synthpop en Deep End. La canción que da nombre al disco y Better Alone son tal vez la única reminiscencia de la vieja Likke, sin que eso reste calidad al disco de solo 10 canciones.

Snail Mail – Lush

Lindsay Jordan, una chica de apenas 20 años conquistó las listas de radio colegiales e independientes de este año gracias a la simplicidad y honestidad de sus composiciones. Pequeñas baladas de indie pop que, de acuerdo con algunas declaraciones en su página oficial, fueron compuestas mientras lloraba en la ducha y estaban hechas para deshacerse de miles de sentimientos encontrados luego de una ruptura amorosa. En general, el sonido de Snail Mail recuerda mucho al de Pavement en canciones como Stick, Full Control y Heat Wave. Lush se perfila como uno de los discos más importantes de la década, sin temor a equivocarme. Habrá que seguir muy de cerca la carrera de esta nueva cantautora, que no por nada es la nueva estrella de Matador Records.

Black Rebel Motorcycle Club – Wrong Creatures

Después de 20 años de carrera musical, la banda de San Francisco, regresa más oscura y depresiva que nunca con Wrong Creatures, su octavo trabajo, de la mano de Nick Launay, productor de otro pilar de la oscuridad: Nick Cave. Tal vez las únicas canciones con el clásico sonido devastador de guitarras distorsionadas y un muro de sonido completamente saturado por el bajo y la batería, son King of Bones y Little Thing Gone Wild, dos clásicos instantáneos para los fans del garage rock, sucio y aceitoso; mientras que Haunt, Echo y All Rise son prácticamente una carta de despedida para Michael Been, padre del bajista Robert Levon Been y vocalista de The Call, quién perdió la vida durante un concierto de la banda en Bélgica, debido a un infarto. Probablemente Calling Them all Away y Ninth Configuration son lo más arriesgado del disco al moverse en terrenos del shoegaze y el post-rock de Sigur Rós y Godspeed You, Black Emperor! Un disco que muestra la madurez de la banda para exorcizar demonios; tan oscuro, que bien podría tratarse de un ligero acercamiento a los poemas de Leonard Cohen y Nick Cave.

Kamasi Washington – Heaven and Earth

Aunque muchos críticos se expresen con cierto desdén hacia Kamasi Washington al usar frases como: Jazz para gente a la que no le gusta el Jazz, o Jazz para millennials, no se puede negar el talento de este virtuoso compositor y más allá de ese tipo de comentarios irrespetuosos, Kamasi Washington representa el único destello de luz en una lista bastante oscura, y funge precisamente como la mejor manera para que muchas personas ajenas al jazz, se adentren de forma sutil a dicho género, como un catalizador musical.

Al tratarse de un disco doble, es clara la intención de hacerse notar en la industria a través de 16 canciones que brillan gracias a la calidad interpretativa de Washington y su saxofón, que destaca junto a una magnífica ejecución de piano desde la primera canción: Fists of Fury, para explotar en un impresionante jam de Sax, contrabajo y batería en Hub-Tones. El ritmo del disco va in-crescendo y llega a su máximo en The Invincible Youth, Connections, Tiffakonkae, Street Fighter Mas y Song for the Fallen, verdaderas obras maestras que combinan el funk y el jazz de forma sublime. Este disco es sencillamente una delicia de principio a fin y tienes que correr a escucharlo antes de que este año termine.

Vanessa Zamora – Tornaluna

Tal parece que este año, la tendencia en todo el mundo fue mantener las cosas lo más simple posible, sin complicaciones ni miles de detalles de producción. Ese fue el mensaje que Vanessa Zamora trasmitió a lo largo de las 10 canciones que componen su segundo trabajo de estudio: Tornaluna. Un disco lleno de psicodelia pop que juega con tu cerebro y se queda grabada en tu subconsciente por un largo rato. Y como ejemplo basta escuchar Hbls Mucho (en colaboración con Chetes), Río, Solegrande y Malas Amistades. Es muy probable que nos encontremos ante una de las mejores voces de la escena pop independiente del país.

Courtney Barnett – Tell me how you really feel

La chica australiana se vuelve a lucir con un disco muy introspectivo y emocional lleno de letras audaces, irónicas y brutalmente honestas: I’m sorry that i lost my patience, you deserve better it’s true, you need a little time now from me. Un disco lleno de anécdotas y experiencias personales que Barnett no tiene reparo en compartir con el mundo y le otorga el derecho de pedir lo mismo a sus fans. De ahí el nombre del disco: “Dime cómo te sientes realmente”. La buena noticia es que podremos escuchar de nuevo a la señorita Barnett el próximo año en nuestro país para contarle cómo nos sentimos mientras escuchamos su nuevo disco que, por cierto, es maravilloso. Tal vez es una nueva faceta musical de Barnett en donde la estridencia del punk queda a un lado para dar rienda suelta al blues y al rock pop que brota desde el alma.

Spiritualized – And Nothing Hurt

Jason Pierce regresa del viaje por el espacio que comenzó en 1997 con la salida de Ladies and Gentlemen we are floating in space, para regalarnos una última joya de proporciones épicas en donde combina de forma magistral el blues, el R&B y el rock “espacial” que ha cimentado su carrera desde sus inicios como Spaceman 3. Después de 26 años de carrera, este disco se siente como una probable despedida de Spiritualized, por lo que el disco lleva una carga emocional enorme, llena de pequeñas piezas de nostalgia que van desde el shoegaze de Lazer Guided Melodies, hasta el Gospel de Huh?, que hacen de And Nothing Hurt una pieza indiscutiblemente valiosa de este año, lleno de regresos triunfales y despedidas enormes. En ese sentido Spiritualized podría decir adiós en el mejor momento de su carrera.

Jon Hopkins – Singularity

Porque la música electrónica también tiene su lado experimental, no podíamos dejar de lado un disco tan especial como éste nuevo material de Jon Hopkins, en donde el DJ inglés se aleja por completo del estilo IDM de sus trabajos anteriores para entregar un disco sumamente hipnótico y minimalista. La idea era crear atmósferas muy relajantes, que te obligaran a cerrar los ojos y a dejarte llevar por el sonido. Para Hopkins sirvió como una catarsis luego de una impresionante gira de más de 160 conciertos en dos años que drenó todo su energía. “Necesitaba relajarme, alejarme de todo y meditar un poco para poder continuar” relata el también productor a la revista Billboard sobre el proceso creativo de Singularity.
Por cierto, este disco está nominado al premio Grammy 2018 en la categoría de Mejor álbum de Música electrónica.

Rosalía – El Mal Querer

La artista revelación del año que tomo por sorpresa al mundo entero y de paso, puso en el mapa a la música iberoamericana gracias a lo interesante y original de su propuesta: música flamenca mezclada con Pop, Música electrónica y Trap, que simplemente suena genial para bailar y dejarse llevar por el ritmo de sus canciones, al mismo tiempo que se va descifrando el mensaje de cada canción y la historia detrás del disco, que tiene como hilo conductor una relación tormentosa y dominada por los celos, proveniente de ‘Flamenca’, un libro del siglo XIV del que Rosalía se valió para componer su obra en lenguaje musical y de forma espectacular. El Mal Querer es el único disco conceptual que figura en esta lista y pudo ganar dos Latin Grammy Awards el pasado 15 de Noviembre. Un verdadero tanque de oxígeno para una escena que se creía olvidada y/o extinta para muchos.

@littleremy