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Highlights
Marauder: El inesperado disco que revivió a Interpol
29.08.2018
Por Irving Alfaro

Prácticamente de la nada Paul Banks, Daniel Kessler y Sam Fogarino lanzaron al mundo su sexto disco el pasado 24 de agosto en todas las plataformas de streaming y en formatos físicos.

Sin mayores referencias, noticias, sesiones o alguna pista que diera señas de un nuevo material (excepto el nombre del disco filtrado por Pitchfork), el trío neoyorquino se mantuvo en bajo perfil realizando grabaciones mientras se encontraban en el Tour de aniversario del ‘Turn on the Bright Lights’, para anunciar su salida de forma casi espontánea con una conferencia de prensa en nuestra bella CDMX (otra agradable sorpresa), el pasado 7 de junio y desde entonces la banda se ha robado los reflectores en prácticamente todo el mundo.

En este nuevo trabajo, la banda regresa a las grabaciones análogas en mastertapes, como en la vieja escuela, dejando de lado las ventajas de la era digital que, irónicamente, ha revitalizado su sonido a pesar de mantenerse como un trío, cargando nuevamente el sonido del bajo en las manos de Paul Banks. Canciones como Mountain Child, Flight of Fancy y NWSMAW son muy minimalistas en cuanto a arreglos y producción, en donde resaltan las letras de Banks.

La primer canción del disco If you really love nothing, por otro lado, rompe el silencio para mostrar a una banda renovada, mucho más propositiva y arriesgada, sin perder su característico sonido post punk. A lo lejos, se puede escuchar en el coro a Banks lucirse nuevamente con sus letras:

“When I find my home
The next artery
Splendid, I bled my whole life
So it’s probably a kiss
goodbye then…”

El primer sencillo, The Rover y Number 10, son dos ráfagas de riffs que de inmediato elevan el ritmo del álbum y nos transportan a los inicios de la banda, a la época de Obstacle 1, PDA y algunos lados b como Song 5, con acordes sencillos y contundentes. Incluso la presencia de dos piezas instrumentales: Interlude 1 e Interlude 2, son prácticamente una autorreferencia a ‘Turn On The Bright Lights’ y sirven como ligeras transiciones entre un capítulo musical y otro dentro del disco. Tal vez algunas canciones como Surveillance y Complications no cuentan con mucho espíritu y son fáciles de olvidar, pero incluso esas canciones se sienten ligeras y no le restan calidad a la escucha.

A Interpol le tomó más de 11 años volver a encontrar su sonido tras la salida de Carlos Dengler, una parte fundamental en los primeros discos de la banda, pero la constancia de Kessler y Banks alternándose el bajo desde su salida, finalmente rindió frutos y se nota una nueva dinámica en la banda que le da mucha solidez a este nuevo trabajo.

A pesar de que su primer disco es insuperable, ‘Marauder’ se encuentra al nivel de ‘Antics’ y ‘Our Love to Admire’. Uno bien podría pasar por alto los últimos dos discos de la banda y retomar el camino con este nuevo material, sin ningún problema. En estas épocas en las que el rock ya no es tendencia, tener de nuevo a bandas de post punk como Interpol, se sienten como un tanque de oxígeno puro para un género que por momentos parece moribundo y agazapado en la oscuridad.

¡Sin duda, se trata de un gran regreso! Es bueno tener de vuelta a Interpol.

Si te gusta escucha: White Lies, The Editors, Motorama, The Vaccines y, por supuesto, Joy Division.

4/5 Maullidos