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Stories
STORY: Outside with the Cuties
09.01.2017
Por Olivia Meza

Nunca olvidaré el placer de salir a la calle escuchando mi música favorita. En aquel entonces tenía 16 o 17 años; salía de la preparatoria y debía caminar un gran tramo para llegar a Tlalpan. Este camino era el más importante de mi día, siempre que lo recorría se quedaban anécdotas interesantes cargadas de emociones. A veces salía con mi mejor amiga, otras sola, pero siempre con mis audífonos puestos escuchando A Cursive Memory, Fugazi, The Smashing Pumpkins o algo parecido. El placer de caminar, con el sol pegándote en la cara y ese momento a solas con la música recrea un ánimo reconfortante y sereno sobre mí.

Esta felicidad, quise interpretarla como una proyección esperanzadora, misma que me causaba cada vez que salía a recorrer el camino. Tal vez suene demasiado empalagoso, pero es adentrarte a la emoción y alegría que provocaba esta parte de un día cualquiera. Esos días que no importa qué tan malos hayan sido, siempre existía ese camino que me obligaba a pensar en una mejor versión del mundo.