keyboard_arrow_left
close
keyboard_arrow_right
Beauty
Un mexicano captura la belleza nacional: Dorian Ulises López
01.02.2017
Por Olivia Meza

En los últimos cuatro o cinco años he percibido un creciente interés por las bellezas cotidianas que comúnmente se han asociado con lo “exótico”. Desde el pilar de la moda, el epítome de la belleza ha sido el  más propenso a ser juzgado y asimismo, el más poderoso en su influencia de los estereotipos o cánones de la mujer o el hombre. Sin embargo, la belleza ha tomado diferentes caminos. En una imagen de moda se le asocia típicamente en cómo debe verse un hombre o una mujer, y aunque han surgido alternativas sobre la percepción de la belleza en esta industria, ha sido difícil (des) estereotiparnos de estos conceptos tan arraigados en nuestra mente, cultura y acervo personal.

Muchos hablan sobre exaltar la belleza mexicana –la verdadera– la que nos define en la mayoría de población, no obstante, pocos se han dado a la tarea de ejercerlo. Muchos pensamos que a México le falta identidad, pero realmente es que no nos hemos volteado a ver los unos a los otros. Solemos pasar desapercibida toda esa cotidianidad tan extraordinaria que nos refleja y que diario está a nuestro alcance, por ello, el fotógrafo Dorian Ulises López Macías ha creado un proyecto que nos recuerda toda la genialidad mexicana a través de retratos: una tarea muy importante para los archivos de nuestro legado e historia que hoy fácilmente lo puedes ver y seguir en Instagram.


Mexicano nació por la mera afinidad y fascinación con la que Dorian se identifica, “soy mexicano, entiendo muy bien lo que estoy viendo y además me parece muy bello lo que veo. Me habla de lo que está a mi alrededor y con lo que he crecido, entonces me identifico y me fascina. No puedo controlar lo hermoso que me parece la gente; los rostros que encuentro aquí, el tono de piel; es muy interesante e importante ponerle atención. Dicen que uno no cuida lo que no conoce, entonces eso es lo que pasa,  [los mexicanos] hemos estado medio descuidados de nosotros mismos”.

La expresividad de los retratos que se encuentran en Mexicano es una cualidad indescriptible que a la fecha, ni un fotógrafo inmiscuído en la rama de la moda, había podido lograr a través de un estilo tácito que evocan sus fotografías. Originario de Aguascalientes y con estudios en Diseño Gráfico, Dorian ha trabajado con muchas editoriales de moda mexicanas y extranjeras; es de los preferidos en revistas como L’Officiel, Harper’s Bazaar, Elle, Life and Style, Código y MEOW (obvio), entre otras. También ha trabajado para diferentes proyectos nacionales como Yakampot –su primera experiencia de fotos de moda– Amkie, The Feathered, Natalia Lafourcade, Julieta Venegas y más.

Jamás deja de tomar fotos. Si una pasión define a López Macías es la cámara fotográfica, incluso la de su celular. Sobre su proceso, Dorian nos cuenta que “es muy impulsivo. Para empezar decido llevar la cámara en la mochila y hay veces en donde, literal, salgo del lugar donde esté, ya sea mi casa o si estoy de viaje, y a ver qué me encuentro. Luego veo rostros, veo gente, veo posturas y me lanzo. Hay veces que mi instinto me ayuda a saber si debo acercarme o no, entonces lo que se puede ver en la fotos finales es lo que mi instinto me ha dicho “acércate” y se pudo lograr esa foto”.

Siempre es el primero en aprovechar la espontaneidad de los momentos; un fotógrafo que se arriesga y no se encierra en la belleza tradicionalista de la élite mexicana, sino que camina de modo paralelo aportando visiones controversialmente reales. Hablar de la moda en el proyecto Mexicano, sería tocar el tema de la antropología del vestir; un diálogo que nació por el gusto natural de tomar fotografías a personas reales, sin ninguna producción detrás. No hablamos de street style, sino de la cultura mexicana que se conforma por todos y no solo de algunos comerciales de televisión. Es una reflexión sobre los matices tan ricos que tenemos en México; sobre las tradiciones; movimientos subculturales; momentos genuinos. Dorian es un lente único que nos transmite siempre esa travesura de la imagen inmaculada de moda, acercándonos a la intimidad de la persona para crear imágenes trascendentes. 

Las series que se muestran en Mexicano son una libre expresión de belleza espontánea, que radica en la mente detrás de la cámara y la personalidad auténtica de la gente que va pasando por la calle: con miedos, alegrías, preocupaciones y risas. La comodidad es fácilmente captada por él; la mayoría de las veces pide permiso, entrega su tarjeta y las personas le escriben siempre para pedir su retrato. Es una especie de fotografía ambulante que inmortaliza por unos momentos el alma de sus mexicanos.

 

 

Todas las fotografías son cortesía del fotógrafo Dorian Ulises López