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Una silueta etérea: Dior Haute Couture SS 17
17.02.2017
Por Diana Luna

Para que la belleza destaque siempre existe un contraste y Maria Grazia Chiuri tuvo muy en claro que la fantasía también tiene un toque de oscuridad latente. Es así como nos presenta su primera colección de Alta Costura para Dior como directora creativa: ambientado en un jardín con un gran árbol adornado con motivos esotéricos rodeado de arbustos, el Musée Rodin de París parecía ser infinito.

Amenizado con la clásica pieza ‘The Carnival of the Animals-VII Aquarium’ de Saint-Saëns , las modelos caminaron en un laberinto de fantasía. Piezas en negro y blanco abrieron el desfile con elegancia. La estructura en los patrones fue evidente a través de la sastrería. La icónica Bar Jacket de Dior, misma que definió el “New Look” en 1947, caracterizada por curvas estructuradas, cintura marcada, busto elevado y caderas definidas fue reinterpretada para la mujer del siglo XXI por Grazia; una Bar Jacket de organza (en color natural) con doble peplo y tela plisada crearon un efecto vaporoso y delicado, redefiniendo los pesos visuales a los que estamos acostumbrados a ver en Dior. Capuchas amplias fueron parte de estas piezas agregando un toque de misterio. Vestidos estilo ‘Grand Bal’, algunos strapless o con tirantes finos ceñían una silueta muy femenina. Algunas piezas lucieron diseños creados a partir de originales de Monsieur Dior como un vestido de coctel con flecos y flores bordadas en rafia e hilos.


De un negro profundo hasta colores pastel en tonos rosas, grises y marrones claro se conformó la paleta de color. Siluetas rigurosas y materiales como lana, terciopelo y satén contrastaron con sedas, cachemira, chifón, tatefán y tul. Los bordados fueron una parte clave en su colección expresando un toque romántico. Elementos naturales dinamizaron los conjuntos; mariposas, libélulas e incluso serpientes fueron parte de la joyería. Flores y tocados de seda, plumas y máscaras en crinolina hechas por Stephen Jones complementaron cada look.

El desfile en general fue una metáfora: al estar en un laberinto existen muchos caminos y misterio; aventurarse en él siempre será un reto. Es así como Maria Grazia Chiuri comienza a definir una silueta propia que si bien tiene que establecer distinción mucho más clara de la que creaba para su antigua maison. Tal como lo expresa a través de motivos de tarot, Grazia tomó el riesgo después de seguir por 17 años una misma estética y poco a poco ha ido desprendiéndose del pasado para mostrar una nueva cara en Dior.

Fotografías cortesía de Dior