keyboard_arrow_left
close
keyboard_arrow_right
Visiones del mañana
26.12.2016
Por Emiliano Villalba

El ritmo en la industria nos ha mantenido al tanto de las últimas colecciones y las nuevas formas de consumo. El mundo y sus crecientes cambios políticos y sociales, sin duda, permearán en el impacto que tiene la moda en la gente. Cada vez el interés hacia este espacio es mayor. Y cada vez hay más preguntas al fenómeno del vestir. ¿Qué pasará en 2017 ahora que existen nuevos métodos de compra, nuevos líderes mundiales, guerras interminables y tecnología avanzada?
Uno de los fines que tenemos los periodistas de moda es interpretar lo que sucede en nuestra realidad. Esta realidad no es distinta a ustedes, lectores, y mucho menos a los que están en una guerra, en un campo de concentración o en un país lleno de gente que odia una nacionalidad o género distinto al suyo.
Para Primavera del 2017, Acne Studios presentó su colección inspirada en la guerra siria del medio oeste. La colección, podría decirse, cae en algo totalmente superficial de la que muchos han pensado que la moda se vale totalmente para vivir y existir. Sin embargo, considero que va más allá de mostrar algo cool en un ambiente ajeno. Lo que hizo la marca danesa fue darle un espacio y voz a lo que ocurría del otro lado del mundo.
Sin duda, el 2017 será un año importante para el campo de la moda. El consumo de moda cambiará y la mayoría de las casas de lujo importantes adquirirán la forma del e-commerce  (el famoso see now buy now) y se cambiará la forma en cómo se presentan las colecciones. A su vez, las marcas tendrán que aprovechar mejor el mundo tecnológico para llevar sus campañas y productos al mayor número de clientes potenciales del planeta.
Varios artículos en The Business of Fashion predicen que el 2017 será un año difícil para el consumo de lujo debido a los cambios políticos que trae consigo. No obstante a esto, nosotros como consumidores tendremos que aprender a manejar mejor nuestro dinero y aliarnos con las marcas de producción alternativa y mayor durabilidad.
A su vez, que será una época llena de exceso. Las marcas están entrando a un juego cíclico que involucra el abastecimiento que tendrá lugar gracias al paranoico destino de crisis que se avecina. Entre más, mejor;  algo que podemos ver en Vetements, Margiela o Marc Jacobs. Tal vez esto dé un vuelco completo y se genere lo contrario, debido, en efecto, a una crisis mundial económica. Nunca se sabe conc erteza.
Por otra parte, pienso que México tendrá un año importante en el consumo local. Recién un amigo mío escritor de moda comentó que no descartaría la idea de que en el país el consumo de productos locales incrementara el siguiente año debido a las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Comentó, también, que ocurriría algo parecido a lo que sucede en Argentina y su consumo de moda local debido a los altos impuestos extranjeros. Yo tampoco descarto la idea, pero al menos sé, que en México, posiblemente se fortalezca un poco más el consumo de moda mexicana.
Espero que el siguiente año también haya nuevas voces en el periodismo de moda nacional y juntos podramos llevar un poco más de concientización de la industria y desmenuzar problemáticas sociales desde nuestra visión crítica e informada. Sólo así se generará una mejor visión de lo que es la moda realmente y empezar a consumir diferente.