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5 Cosas que vamos a extrañar de Colette, la concept store más transgresora
26.07.2017
Por Paulina del Pino

Es difícil no pensar en París como la ciudad de la moda; su belleza, sofisticación e historia la convierten en una de las más importantes del mundo. Pero hace 20 años París, en 1997,  no era tan emocionante como lo había sido. Ciudades como Londres o Nueva York eran el centro de atención de la moda y de todas las tendencias, y en la capital francesa reinaba el tradicionalismo de la haute couture y de firmas de lujo; era extraño conseguir prendas de vanguardia.

Pero fue en ese mismo año que Colette Rouseaux, antigua comerciante, y su hija Sarah Andelman, decidieron aventurarse y crear una de las primeras concept stores más importante del mundo: Colette. En la Rue Saint Honoré y la Rue 29 Juillet, encontraron un edificio abandonado y supieron que ése era el lugar. Desde el principio sabían qué y cómo querían que estuviera distribuida la tienda así como su recorrido. Durante dos décadas, la tienda fue el punto de encuentro de la efervescencia de cultura y diseño, en donde podías encontrar desde revistas especializadas, tenis de ediciones limitadas, fragancias y hasta un iPhone forrado en oro. Dentro de su cartera de clientes, se encontraban personalidades como Karl Lagerfeld, Jennifer Aniston, Kate Moss, Gigi Hadid o Kanye West.

“Pero como todo lo bueno tiene que llegar a su fin” -explica Rousseaux-, “ha llegado el momento de tomarme mi tiempo y Colette no puede existir sin Colette”, así lo anunciaron hace unos días en su cuenta de instagram -la cual tiene más de 1 millón de seguidores-. Más que una tienda, Colette es de los primeros retailers bajo la categoría Concept Store, que distribuida en tres pisos se encuentran no solo marcas de ropa sino de diseño, editoriales, música, cuadernos, dulces, productos de belleza y prendas de lujo, entre otras cosas, que conformaban justamente el estilo de vida Colette.

El adiós de la tienda marca un capítulo más que termina en la historia de la moda contemporánea y cerrará sus puertas el 20 de diciembre de este año. Si estás por viajar a París, aprovecha para conocer y comprar algunas de las piezas que solo encontrarás en Colette; además de admirar sus increíbles escaparates y formar parte de este final de una era.

Aquí revisitamos cinco innovaciones de Colette como retailer y empresa visionaria de la moda.

  • La galería de arte

El último piso de la tienda se reserva para realizar exposiciones atemporales, cada mes hay una diferente. Ha estado presente la colección de muñecas Barbie vestidas por Karl Lagerfeld, tablas de surf grafiteadas e ilustraciones de alguna revista de cómics. Muchas de estas piezas de arte también son parte de la decoración de la tienda y por supuesto, están a la venta.

  • Decoración única

La apariencia de Colette es efímera y su decoración está en constante renovación, pero siempre en color blanco y con mucha iluminación para que cada una de las prendas resalten. Cada uno de los adornos, sus mostradores y escaparates tienen una historia que contar.

  • Le Water Bar de Colette

El restaurante que está ubicado en el sótano del edificio, en donde además de ofrecer aguas minerales de todo el mundo, sirven comida y un delicioso filete de pollo Villeroy de la capital francesa, que sin duda debes de probar. ¡Te encantará!

  • Colaboraciones de autor

También llamados Corner, cada mes Colette introducía una colaboración especial creada por algún diseñador reconocido, en exclusiva para la tienda. Han habido prendas de Comme de Garçons, Esteban Cortazar, Adidas, regalos de Hello Kitty, tenis de Tommy Hilfiger con ilustraciones y próximamente, conoceremos la colección H&M Studio x Colette.

  • Escaparates cambiantes

Algo que Colette ha sabido hacer muy bien para acaparar la atención de sus clientes, es la mercadotecnia visual de sus escaparates, los cuales son espectaculares y cambian cada semana. Cada vez que se lanza alguna colaboración con un diseñador en especial, tanto los escaparates como su interior se decora acorde a la ocasión creando una experiencia única y creativa para cualquier visitante.

Ahora, el edificio de Colette estará ocupado por la firma Yves Saint Laurent, y esperamos que vuelva a representarse como un ícono de la capital francesa.