keyboard_arrow_left
close
keyboard_arrow_right
Highlights
#INSPOWER: Belem Aguilera, buscando el sonido
12.05.2026
Por Yaveli Ríos

Belem Aguilera es una cantante, compositora y pianista española originaria de Barcelona que ha construido su carrera desde una relación íntima con la música, marcada por la exploración emocional y la búsqueda constante de identidad sonora. Su proyecto comenzó de manera orgánica en redes sociales, donde compartía covers al piano bajo el nombre The Girl and the Piano, formato que le permitió conectar con una audiencia inicial y abrirse paso dentro de la industria musical.

De Como Ves, No Siempre He Sido Mía a proyectos como Superpop, Metanoia y Anela, su trayectoria avanza entre distintas etapas guiadas por la exploración sonora y narrativa. Ahora, con su nuevo sencillo Mejores momentos, apuesta por una sonoridad más luminosa sin perder su carga emocional, y en donde la canción, plantea el error como una vía hacia la reinvención y el autoconocimiento.

Y en esta entrevista con Belem para Meow Magazine, abrimos la conversación sobre el origen de sus procesos creativos: cómo construye proyectos profundamente introspectivos, donde la música funciona como un territorio de exploración personal y conexión emocional como la intuición para construir narrativas.

El origen de todo

Yaveli: Sabemos que tu proyecto nace desde algo muy personal, ¿cómo decidiste embarcarte en esta trayectoria como artista?

Belem: Nace de haberlo querido y deseado desde siempre. Nunca se sabe cómo empezar, porque en este mundo no hay un manual de instrucciones ni un camino como en otras profesiones, donde hay pasos a seguir. Con el arte, con ser artista o músico, empieza siendo algo angustioso y confuso: sabes que lo tienes ahí, pero no sabes cómo ejecutarlo.

A mí me pasa mucho también con la intuición: siento que está, pero muchas veces no sé qué me dice ni cómo hacerlo.

Empecé con las herramientas que tenía en ese momento, y siempre supe que quería cantar, y cuando decidí dar el primer paso, comencé a contactar bares y espacios donde pudiera presentarme, además de compartir mi trabajo en internet.

A partir de ahí se fue tejiendo una red de apoyo, surgieron conexiones laborales y conocí personas con las que eventualmente desarrollé una trayectoria. No sabría decir cuándo empezó, porque para mí siempre ha estado ahí y se ha ido desarrollando a través de la intuición.

Y: ¿Recuerdas la primera canción que escribiste y cómo la sentiste? ¿La percibes distinta a lo que haces hoy?

B: Recuerdo escribir mucho desde pequeña, como garabatos de canciones. Pero la primera canción terminada y producida sí la tengo muy presente, y también recuerdo que después me dio mucha vergüenza. Fue como mi punto de partida y muy distinta a lo que hago hoy, pero necesaria. Es como cuando empiezas a dibujar: no puedes hacerlo perfecto desde el inicio.

Para mí fue empezar a bocetar, a fallar y a probar hasta ir encontrando el sonido, porque siempre estoy persiguiendo el sonido que quiero transmitir. Entonces esa primera canción fue eso: poder ejecutar los aprendizajes que tenía en ese momento, que eran muy pocos.

Y: ¿Cómo has aprendido a escucharte a ti misma en un medio donde existen tantas expectativas externas?

B: A día de hoy sigo aprendiendo a hacerlo, creo que es un trabajo constante. Aprender a encontrar nuestra genuinidad y nuestra autenticidad sin estar siempre prendiete de lo externo o en lo que se espera de nosotros.

En mi caso, el momento donde más me escucho es en el acto de crear. Ahí todo sucede sin pretensión, sin estar pensando en lo ajeno. Diría que ese es mi momento más genuino y donde más me escucho.

Y: A partir de tu más reciente sencillo, Mejores Momentos, que habla de autoconocimiento y reinvención, ¿qué momentos díficiles o errores reconocer hoy como necesarios para convertinte en quien eres ahora? ¿Tienes algún mantra que conecte con ello?

B: Más que errores que haya que cometer, no creo que existan errores universales. Creo que para cada uno las cosas que estén mal y los errores serán completamente subjetivos. Es decir, para mí algo puede ser un error y para otra persona un acierto. Y si no pruebas, nunca vas a equivocarte, y de equivocarte salen muchas cosas buenas.

Yo siempre opto por salir de mi zona de confort y de mi espacio personal para llegar a otro que me pueda enriquecer de otra manera.

Entonces, más que decir que hay que equivocarse en algo concreto, creo que cada uno tiene que descubrir su error. Más que equivocarse, es atreverse a equivocarse

El sonido como fundamento

Y: Antes de escribir, ¿hay algo que siempre tenga que pasar para entrar en el mood creativo? ¿Tienes algún ritual creativo?

B: No tengo un ritual como tal. Cuando empiezo a escribir, pocas veces parto de una frase. Normalmente parte de un sonido, de una música o de una melodía que me viene y que después desencadena en una letra.

Pero si tuviera que llamarlo de alguna forma, ese sería mi “ritual”: el propio sonido que me lleva a un tema.

Y: ¿Hay artistas que consideres una fuente de inspiración o referentes?

B: Uy, tengo muchos. No desde el querer parecerme a ellos, sino desde la admiración por su esencia artística, su música, su estética o la manera en que desarrollan sus proyectos. Me gustan artistas como Lana del Rey, Enya o Caroline Polachek. También siento que estamos en un momento muy potente para las artistas mujeres: PinkPantheress, Charli XCX.

Pero también referentes como ABBA o Rocío Jurado. No me cierro a ningún tipo de música, me gusta escuchar de todo y nutrirme un poco de todo. Podría decir tantos nombres, pero en general, me gusta la gente que hace propuestas genuinas.

El siguiente paso

Y: Si tu música fuera un outfit, ¿cómo se vería?

B: Mi música es muy distinta entre sí, entonces la diferenciaría por proyectos. Si Anela fuese un outfit, sería algo con monturas antiguas, como cancanes, corsés, como ese universo de María Antonieta. Y por otro lado, Mejores Momentos sería un vestido muy vaporoso, con una tela muy larga, incluso transparente, donde se aprecie la piel. Algo muy ligero, muy etéreo.

Y: Para tus nuevos oyentes, ¿qué te gustaría que descubrieran en tu música? ¿Hay algo que te gustaría transmitirles?

B: Les recomendaría empezar por Anela, luego seguir con los sencillos como Libre Albedrío y Mejores Momentos. Y después visitar el EP Metanoía.

Me gustaría que mi música les ayude a hacerse un camino interno hacia donde tengan que llegar, que se convierta en una especie de acompañamiento en algún proceso y que se sienta compañía. Que funcione como un cojín emocional, es decir, si estás contento, que te refuerce, y si estás triste, que te ayude a canalizar.

Para mi eso es la música.

El trabajo de Belem Aguilera se presenta como un lugar donde la vulnerabilidad no se esconde, sino que se convierte en materia prima. Más que música, escenifica un recorrido emocional que invita a conectar consigo mismo, a sentirse acompañado y a habitar sus propios procesos.

Fotografías cortesía de Daniela Linares