Texto por Fabrizio Ricciardi
El día nunca termina de comenzar. No hay sol, solo una luz gris y suave que cae sobre la orilla mientras ella camina sin prisa, dejando huellas que el agua borra casi de inmediato.
Se detiene frente al mar, vasto y constante, sin esperar nada de él. Toca su cuerpo con suavidad, como si se estuviera reconociendo, y percibe que algo cambia cuando nadie la observa.
Se sienta sobre las rocas y contempla el ritmo de las olas. Respira. Y por un momento, deja ir aquello que se supone que debe ser.
Luego se pone de pie y entra al agua.
El mar toca su piel y no hay separación, solo una sensación de continuidad, como si siempre hubiera pertenecido a él. En ese instante, entiende que no tiene que ser una sola cosa, que puede soltarse, transformarse, simplemente ser… o no ser.
El agua sube, la rodea, la desarma suavemente. Y por primera vez, deja de buscar.
Simplemente se deja llevar, como la marea.











Fotografía y video: René Funk (@rene.funk_)
Modelo: Agus Arias (@agusariass) — Sumaq Management (@sumaqmgmt)
Styling y producción: Stephanie Watanabe (@stephanie.watanabe)
Asistente de styling: Gisella Akaro (@gisella.akaro)
Maquillaje: Bellen Benavides (@bellbenavides)
Edición de video: Giancarlo Zambrano (@giancarlo.zambrano.94)
Marcas de moda:
Santa Monica Crochet (@santa_monica_crochet)
Astria Peru (@astria.peru)
Fiji Swim (@fiji_swim)
Texto: Fabrizio Ricciardi (@_san.serif)
















