keyboard_arrow_left
close
keyboard_arrow_right
Beauty
TEIA: Belleza natural hecha en México
12.07.2026
Por Yaveli Ríos

En un panorama donde la industria de la belleza continúa replanteando sus procesos e ingredientes, TEIA Cosméticos, fundada en 2017 por las hermanas Carla y Cristina Mejia, emerge como una propuesta que prioriza la relación entre piel, conciencia y naturaleza.

Lo que comenzó con un límitado presupuesto y estudios en formulación, fotografía, logística y desarrollo web, hoy se traduce en una marca de maquillaje y skincare natural como una herramienta para transformarse en una práctica de expresión y conexión personal.

Raíces naturales

Antes de convertirse en una marca enfocada en maquillaje y skincare consciente, TEIA nació a partir de una intención específica: desarrollar productos que dialogaran con el cuidado real de la piel, entendiendo la belleza desde una perspectiva más auténtica y funcional. Pero siempre motivadas por dos razones principales: la lucha constante por equilibrar la piel grasa, y, una limitada oferta de cosméticos naturales enfocados en la atención y tratamiento para pieles mexicanas con tendencia mixta/grasa.

La idea comenzó de manera espontánea, a partir de una pregunta entre hermanas que eventualmente se transformó en proyecto: “¿Y si lo hacemos?”, marcó el inicio de un proceso de investigación y estudios que años después, culminó en el desarrollo de su primera fórmula.

La rebeldía hecha imagen

TEIA ha construido un discurso que muestra su lealtad a la autenticidad y a la sustentabilidad, bajo una premisa centrada en que la verdadera belleza radica en reconocer y celebrar lo natural y lo único. Para las fundadoras, construir una marca bajo una filosofía que honra la belleza mexicana, es una declaración de disidencia a los estándares de belleza impuestos por décadas.

Como mujeres conocemos muy bien esta lucha constante por seguir los estándares de belleza que nos impone la industria, sin embargo siempre nos hemos sentido no pertenecientes y como parte de nuestra rebeldía a esos estándares, buscamos crear una comunidad donde la belleza es la naturalidad, y la libertad de ser quien eres, de verte como quieres, pero sobre todo, reconocer que somos perfectas por naturaleza.

Carla Mejia Co Fundadora de TEIA

Natural por excelencia

Para TEIA, la diferencia no radica únicamente en los productos, sino en la manera de crear una propuesta que admira y celebra la belleza en su forma más sensible y genuina, mediante maquillaje y skincare que conviven con fórmulas que otorgan un cuidado integral de la piel. Con la convicción de ser la marca de beauty más natural y funcional de la industria, y disfrutar al máximo de todos sus beneficios al integrar activos botánicos en la rutina diaria.

Las formulaciones de TEIA se rigen bajo lineamientos que logren alcanzar el equilibrio como resultado final: mayor porcentaje de ingredientes naturales posibles, incorporar elementos clean (solo conservadores limpios, libres de fragancias o sintéticos dañinos), y fusionar ciencia con compuestos modernos que complementan y potencian las propiedades de los ingredientes naturales.

Alimentos que nutren

Los productos de TEIA, tanto de maquillaje como de skincare, se distinguen por el uso de ingredientes derivados de la naturaleza, que forman parte central de la identidad de la marca. A partir de estos componentes, desarrollan fórmulas que buscan mantener un equilibrio entre pigmentación, duración y cuidado de la piel.

Tal es el caso del betabel y cacao orgánico, presente en los rubores, y siendo la prueba piloto en producto y experimentación con pigmentos naturales, en palabras de Carla: “Más allá de los minerales, es una forma de volver al origen, como lo usaban las abuelitas pero aplicados a una fórmula moderna que hace que sea manejable y durable”.

Entre sus fórmulas destacan extractos botánicos como hamamelis, sauce blanco, ginkgo biloba, rosas, fresas y pepino, reconocidos por sus propiedades antioxidantes y revitalizantes; así como aceites vegetales de argán, jojoba, y aguacate, junto con aceites esenciales como arból de té y lavanda, que ayudan a nutrir y reparar la barrera cutánea.

Las fórmulas están muy pensadas en las pieles mexicanas, en resolver las problematicas de el exceso de grasa, y sobre todo ser amables con la piel y la salud.

Carla

La marca también incorpora almidones como alternativa al talco para lograr acabados suaves y matificantes, filtros solares minerales que protegen de los rayos UV sin químicos agresivos y surfactantes suaves de origen vegetal que limpian delicadamente sin alterar el equilibrio natural de la piel.

Identidad que no se replica

Uno de los retos más importantes en del crecimiento de TEIA ha sido construir una marca independiente dentro una industria que se encuentra en constante expansión, desarrollando una propuesta diferente en un mercado ampliamente competitivo.

Crecer sin perder la esencia que ha distinguido a la marca por años, se convierte en el reto más relevante, sin embargo, las fundadoras no se detienen ahí, sino que siguen priorizando su propia voz y filosofía aún cuando las oportunidades aparecen, en palabras de Carla, la meta se materializa en: “Tocar puertas como lo haría cualquier otra marca, y reafirmar que lo hecho en México es de excelente calidad.”

La dicha de coincidir

Frente a una industria de belleza cada vez más creciente, TEIA mantiene su enfoque en construir una conexión cercana con su comunidad, apostando por una relación más consciente y directa.

El secreto: formular productos pensados para ellas mismas y para mujeres reales que viven en México, atraviesan trabajos demandantes y conocen necesidades concretas dentro del cuidado de la piel. Esa cercanía es, precisamente, lo que ha fortalecido su conexión con la comunidad.

No formulamos pensando en un marketing o en que nos dará mayores ventas, hacemos un producto realmente bueno y luego vemos cómo lo posicionamos.

Carla

Explora el universo de la cosmética natural de la mano de TEIA y disfruta de todos sus beneficios mientras consientes a tu piel con las mejores fórmulas y proteges al medio ambiente en cada gota.

Fotografías cortesía de Silvia Montes