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Fashion
Perder el miedo a crear: un diálogo revolucionario
13.09.2019
Por MEOW staff
fotografía Andrés Navarro
estilismo Natalia Sánchez
maquillaje Monserrat Uriostegui
peinado Alejandro Tenorio para Kevin Murphy
modelo Anne y Cameryn para Wanted

¿De dónde nacen los grandes cambios? Esa necesidad por volcar todo lo conocido, reconstruirlo en algo completamente nuevo y volver este proceso una ideología; nunca conformarse con la realidad sino encontrar posibilidades en la alteración. La teoría del Bauhaus, nacida de este ímpetu por un cambio de Walter Gropius en 1919, abrió estos caminos al fundar la escuela State Bauhaus en Weimar. Combinando diseño, artes aplicadas, bellas artes y arquitectura, Bauhaus Weimar se convirtió en la cuna de la radicalización de las artes.

En la historia del arte, las filosofías que acompañan a las corrientes artísticas es esencial que para que exista una recta final debe observarse el camino recorrido, es decir, para que haya una revolución artística se debe tomar el pasado como punto de partida y no negarlo; conocerlo para después poder reinterpretarlo. Gropius planteó la estructura del Bauhaus con el fin de superar la ostentosidad arquitectónica y artística del siglo anterior curiosamente basándose en el sistema de los gremios medievales de artesanos. Para el Bauhaus el artista debe regresar literalmentr a la construcción; para un arquitecto sería literalmente regresar al edificio como para un artista sería irse hacia la exploración de su arte a través de diferentes técnicas y materiales hasta alcanzar la expresión máxima de lo que intenta plasmar.

Para un creativo en la sociedad actual las enseñanzas del Bauhaus pueden servir como el impulso para salir de la incesante absurdidad de la creación con fines económicos y consumistas. Es pensarse como un creador artesano e intelectual a la vez. Imaginarse la pieza por producirse, en el ámbito que sea, desde la moda hasta las artes plásticas, como un edificio por construirse. Plantearse el principio de “forma antes de funcionalidad” para buscar crear algo que sea útil pero tenga detrás de ello un profundo proceso creativo.


El edificio que el creador esté construyendo debe tener una estructura sólida, una idea concisa de cada curva y esquina, tomando en cuenta su función, sea una o sean múltiples. El artista, diseñador o arquitecto debe encontrar esta nueva definición de belleza a través de la enseñanza y hasta tradiciones de su oficio. En la escuela de Bauhaus el estudiante era a su vez maestro artesano trabajando de la mano de un maestro de la forma, ambos buscando a través del trabajo manual  –la artesanía– la trascendencia para concebir nuevos pensamientos sobre el mundo, sus conceptos y sus creaciones.


Podría verse como un reto dentro del contexto actual: encontrar el manifiesto Bauhaus en todos nuestros esfuerzos creativos. Hasta reflejarlo en la forma en la que vivimos, cómo nos vestimos, y el valor con el que afrontamos el cambio constante que nos rodea sin olvidar la importancia del respeto a la profesión, porque no hay conexión más grande que la de un artista con su trabajo. El creador toma su idea o concepto y la moldea a algo tangible, a veces como arte de magia, trasmutando un pedazo de madera en un objeto que concentra el diálogo entre el arte y la naturaleza en su totalidad.

No abandonar el espíritu creativo y reencontrar la unidad perdida entre el arte y la artesanía. El arte necesita de visión y trabajo, el talento o vocación no tiene uso si no está acompañado de extensa práctica y estudio. La prueba y el error sólo fortalecen la construcción final. En la Bauhaus esto era encontrado a través de la abstracción de la forma, las líneas y el color, como dijo Ludwig Mies Van Der Rohe, “menos es más”. Existe cierto placer al observar una pieza que emana equilibrio entre espacio, forma y color. Es reconfortante ver en una pieza valentía y racionalidad en un mismo punto. El concepto no sigue a la forma, el concepto nace de ahí.

El maestro estudiante de la Bauhaus tiene que olvidar el miedo a crear. Esta conquista sobre su temor la volvían construcción de estructuras en espacios gigantescos, o para los artistas, en llevar ideas grandes a escalas pequeñas o a puntos de completa abstracción. Su legado nos permite entender que hay que encontrar la paz con la inmensidad de lo que tememos o no conocemos, nunca controlarla, convertirla y contenerla en una nueva visión del mundo.

Texto por Ivonne Alcántara Sánchez

Sobre las fotografías

Asistente de moda Angel Susarrey
Locación Mártires de la Conquista

Producción Olivia Meza

Sobre la autora

Ivonne Alcántara es Historiadora del Arte, ilustradora y productora de eventos en Domestika. Tiene 26 años y a la fecha ha colabroado con diferentes medios de comunciación como Juxtapoz Magazine, NYLON y ahora en nuestra revista.  Sobre el arte, a Ivonne le apasiona que sea como un escape a todo lo que pasa cada día; nunca la ha dejado de impresionar. Al preguntarle sobre la moda, en la moda, “me fascina que es como la conexión más grande que yo tengo como persona; la posibilidad de ser absolutamente lo que yo quiera”. Para esta tercera entrega, la invitamos a indagar sobre el concepto de la función y teoría de la Bauhaus, escuela y movimiento en los cuales se inspira esta silueta Air Max 270 React de Nike.

Toda la colección Nike Sportpack y silueta Joyride la puedes encontrar en Kicks Lounge 222 (Plaza Reforma 222) + ¡nuestras fotos y video también allí!