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Beauty
Permito sentir, ¿qué significa?
28.07.2019
Por Olivia Meza
fotografía Sally Ann & Emily May
maquillaje Aldis Setiadi
peinado Aldis Setiadi
modelo Elfy Scott @ Kult

Un talentoso dúo de fotógrafas, Sally & Emily, nos enviaron un correo con esta colaboración pero no quise solo publicar las fotos a modo de editorial de moda, sino me inspiraron para hablar de algo más a fondo: la feminidad. Gerberas, anturios, abdomen descubierto, vestidos largos y una actitud fuerte pero delicada de Elfy, la protagonista de esta historia, me hicieron cuestionar qué es lo que nos hace femeninos y por qué el concepto se ha expandido más allá de una cuestión de género. Como mujer me pareció obvio abordarlo pero también porque he estado en un proceso de autodescubrimiento y en él se amplificaron mis percepciones sobre ser femenina, pensar como mujer e incluso hacer cualquier cosa como una mujer.

Descubrí que en nuestra dualidad de energía, femenina y masculina, yace esta unidad donde ambos convergen de formas positivas y negativas también. Así como he escrito también (últimamente en Bad Hombre y GQ) sobre la diversidad de la masculinidad en la moda, me pareció sensato hablar en mi revista de la feminidad con esta editorial de moda que simboliza muestras importantes de amor propio. Y por ello, es un recordatorio on point de nuestras múltiples maneras de fluir en nuestra feminidad.

Vestido Autark, Bolso Lilly Duffy

Vestido Autark, Bolso Lilly Duffy

Nos juzgan por nuestro drama, por ser sobreprotectoras, por los arrebatos emocionales, por romantizar, por los impulsos, por hablar fuerte o muy bajito, por nuestra posición social en un trabajo, por nuestro vagón del metro o porque somos demasiado sensibles. Y esta tensión generada por los prejuicios y perspectivas cerradas deben disiparse cada vez más porque es así la naturaleza humana; porque es humano sentir en todas estas frecuencias e intensidades sin la obligación de señalarlo exclusivamente un concepto femenino.

Bolso Lilly Duffy

A todo esto le encontré un hilo conductor y se llama vulnerabilidad. Antes creía que mostrar este lado era propio de una mujer y con el tiempo decidí no mostrarlo tanto o no tan frecuentemente por miedo a los prejuicios anteriores. Pero lo más lindo fue que encontré en ser vulnerable un refugio emocional donde no hay juicios y en donde acepto que hay situaciones o personas que no están funcionando o que hay maneras de ser propias que no están dejando nada bueno en mi vida. Confundimos la debilidad con ser vulnerables y eso desaprendámoslo ¡ya!

Vestido Autark, Bolso Lilly Duffy

Vestido Autark, Bolso Lilly Duffy

Considero que permitirme ser así en mi día a día me ha abierto un camino más fácil a mí misma. Sí, chance eso se leyó muy egoísta pero no es una cuestión de ego sino de quererme e importarme. Resulta que mi empatía por todo lo que me rodea (trabajo, amigos, mascota, gente random) ha hecho que peuda vibrar más alto e incluso me inspira a crear y a idear nuevas cosas. Mi salida favorita ha sido escribir y además de que lo hago for a living, también es una pasión muy íntima y me encanta. Es casi como mi amor por correr (jaja). ¿Y qué es lo más increíble de todo esto? Rodearte de gente con la que puedas ser así, tú misma. Con quien puedas derramar lagrimitas con una película cursi o que comparta ese sentimiento que tuviste al ver un perrito callejero sin que te ignore o diga, “¡ay qué sensible eres!”,  “¿neta lloras por eso?”,  “No entiendo por qué te causa tanta emoción X cosa”, etc.

Este mensaje es incluyente y me haría muy feliz que los hombres (sobre todo los straight) puedan ser libres de sentir. A la larga verán que todo se vuelve más ligero; tú te vuelves ligero y más despreocupado, más creativo. Sin sobreanalizar lo que sentimos en algún momento, dejémonos llevar por esta cualidad de la feminidad que no tiene que ver con el género sino con nuestra propia esencia divina.

 

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