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Closer
#ViernesTradicional: celebrando los textiles mexicanos
25.09.2020
Por Edna Pedraza

Cada día de la semana tiene su personalidad. El viernes es definitivamente especial, es puro jolgorio. Celebra un principio y un final, es un excelente pretexto para un merecido autoapapacho y tiene además su propio y maravilloso código de vestimenta: #ViernesTradicional

Este es un proyecto impulsado por Impacto Textil, parte de la ONG Impacto, que se enfoca en difundir información como técnica y origen de los textiles mexicanos, abierto para que todxs participemos, conozcamos y disfrutemos incorporando en nuestros atuendos piezas hechas por artesanxs.

Más que nada Viernes Tradicional es un espacio para dialogar sobre indumentaria y textiles indígenas, extendiéndose desde sus redes sociales hasta su blog donde se publican radiografías de prendas, así como artículos que abordan el plagio, proyectos colaborativos que no hay que perder de vista, y entrevistas a creadores y coleccionistas.

Así que llegado el quinto día de la semana preparas un look protagonizado por tu huipil, huanengo, quexquemetl o cualquier otra prenda artesanal, – y porque te mereces lucir espectacular – te tomas una foto y la compartes en redes con el hashtag #ViernesTradicional y la información de la prenda como la comunidad o el lugar de procedencia, y  los procesos involucrados en su hechura.

#ViernesTradicional x MEOW Magazine

Inspiradas también por #ElOrigenSíCuenta, otro de los pilares de Impacto Textil, y nuestra obsesión por los recuerdos de lugares, experiencias y seres queridos que se alojan en nuestros guardarropas, te compartimos aquí la historia de lo que parte del equipo MEOW está usando en #ViernesTradicional.

Sara Castañón

Esta blusa y bolsa bordadas las conseguí en el Segundo Encuentro Internacional de Mujeres que Luchan, en diciembre del 2019. Fue un encuentro en tierra zapatista en Chiapas. Ahí estuvimos miles de mujeres de todo el mundo, y las mujeres zapatistas nos abrieron las puertas de su hogar para reunirnos, escucharnos y compartir en comunidad. Hubo espacios para venta de todas las chicas y por supuesto las mismas zapatistas nos compartieron de sus bordados y creaciones.

Para mí es un recuerdo de que otros mundos son posibles, como dicen ellas, y del poder de creación que tienen nuestras manos. Eso me ha permitido relacionarme de otras maneras con mi escritura. Escribir para MEOW me ha permitido acercarme y hablar de nuevos proyectos, de gente llena de talento que crea desde sus casas, y de cultura y feminismo.

Dannie Zarazua

El vestido bordado oaxaqueño y la bolsa de mimbre tejido son tesoros de la Plaza de la Ciudadela en Ciudad de México. Me encanta la riqueza del bordado, lleno de motivos coloridos que hacen  juego con el bordado de la parte central del vestido.

Olivia Meza

En mi reciente viaje a San Cristóbal de las Casas visité el mercado de artesanías de Santo Domingo. Mi amiga Jimena me llevó con una artesana y vendedora a la que ya conocía, se llama Alicia. Alicia es de Zinacantán y me mostró todo lo hermoso que hacía en manteles, morrales, huipiles, tapetes… Su hija mayor, Patricia, también le ayudó y me ayudó a hacer mi compra. Tuve que probarme varias, ya que el huipil, al ser un patrón cuadrado, los cortes en el cuello y sisa suelen venir hilvanados a modo muy azaroso.

Alicia me dijo que podía ajustármela y eso hizo. Se tardó como 40 minutos en hilvanar el dobladillo y abrir la línea de la sisa (por donde entran los brazos) y fue muy bonito verla en acción: concentrada, apasionada y pensativa. Hoy la llevé puesta en la colonia Nápoles mientras sacaba a Ponyo, mi perro, con unos jeans pata de elefante, tenis y lentes Ray ban vintage. El cubrebocas lo guardé para la mini sesión.

Arianna Bustos

El vestido que llevo es una herencia en vida, un regalo de mi mamá; ella se lo compró durante un viaje a Chiapas y no sé si me lo dio porque le reclamé un poco porque no me trajo uno igual. Agradezco que decidiera dármelo. Ahora lo uso para sentirme cerca de ella en cualquier circunstancia, en caminatas por la ciudad, para recordar la única visita que he hecho a Chiapas, uno de los estados mexicanos más oníricos para mí.

Plus. El téxtil que cuelga de mi tote es un obsequio de mi amigo Ahui, no lo veo con tanta frecuencia, pero cada que nos encontramos platicamos y reímos mucho. Él me lo compró en una expo venta de artesanías en el Claustro de Sor Juana.

Andrea Villegas

Esta blusa es originaria de Chiapas. La compré con mi mamá en un viaje que hicimos hace dos años a ese estado para visitar a una de sus mejores amigas de la Universidad quien vive en Tuxtla. En uno de los tours que preparó para nosotras, fuimos a San Cristóbal de las Casas y caminando a las afueras del mercado de Santo Domingo encontramos esta blusa.

A mi mamá le encantaron así que compramos tres blusas del mismo modelo pero distinto color. Ahora forman parte de su colección especial.

Como un pequeño recuerdo de eso, aquí estoy en la terraza de mi casa, su lugar favorito; junto a sus plantas.

Edna Pedraza

Mi mamá compró este huanengo hace unos 50 años en Uruapan, Michoacán. Me parece una pieza sensacional, entre sus magníficos detalles la tela es principalmente seda, lo cual demanda un gran nivel de destreza para realizar el bordado en punto de cruz que lo adorna. Es sin duda una de las piezas más suntuosas que poseo, nunca he visto otra igual.

 

Súmate a #ViernesTradicional y descubre la riqueza textil de México.