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Fashion
TALENTO EMERGENTE: MARIANA BY ALBA GARCÍA
16.02.2026
Por Yaveli Ríos

Una atmósfera creativa donde la feminidad y la belleza en cada una de sus formas, son la mayor fuente de inspiración para crear y conectar. Son el impulso. Ése es el manifiesto de Mariana; una marca de moda independiente, auto sostenible y artesanal.

Nacida bajo la visión de Alba Mariana García y su necesidad por crear y diseñar piezas únicas con sensibilidad estética y un enfoque profundamente femenino, comenzó en su hogar, Ciudad Juárez, confeccionando prendas para ella y sus amigas, en compañía de su mamá, a través del estudio y la experimentación con siluetas y materiales, métodos de confección y cómo traducir emociones en una prenda.

Para Alba, su marca es un espacio en constante expansión, sostenido por la creación de dos colecciones al año con piezas custom y proyectos especiales, la arquitectura de cada prenda es consciente e íntima, bajo una producción de pequeña escala.

Mariana no sigue tendencias, sino crea prendas para acompañar momentos, vínculos, transformaciones personales y conexiones emocionales de quien las viste. Una propuesta creativa concebida por la cercanía, con un lenguaje construido desde la colaboración y el trabajo artesanal.

Entre amigas y memorias

Adentrándonos en el origen de la marca, aquello que motivó su desarrollo desde un eje contemporáneo se construye desde una comunidad real y cercana. Aquí, las amigas de Alba y las historias que comparten juntas, son parte de su metodología creativa:

Siempre estoy inspirada en mis amigas, nuestras historias y la manera en que habitamos nuestra feminidad en tan distintas formas. Crecí en una ciudad donde ser mujer es complicado; mis amigas siempre son mi refugio.

Alba García

El universo de Mariana se nutre de referencias artísticas, visuales y emocionales. Su madre Alba, sus abuelas Martina y Evelia, junto con figuras clave del arte y la cultura como Rosario Castellanos y Graciela Iturbide. A ello se suman las emociones difíciles de nombrar que atraviesan la literatura, la fotografía, la danza y el arte, así como en la cercanía con sus amigas, en las conversaciones compartidas y el estar juntas.

Cada pieza ha sido nombrada honrando a las mujeres que definieron la vida y personalidad de Alba, y que siguen formando parte fundamental de su crecimiento, siendo la emoción su mayor referencia, definiéndose ella misma como una artista multidisciplinaria. 

Mariana es una extensión de mi experiencia, mis memorias y mi forma de estar en el mundo; cada colección trae fragmentos de mi vida convertidos en piezas con significado.

Alba García

Para Alba, en el arte todo se relaciona, todo conforma un mismo ente: un conjunto de vertientes necesarias para formar el mundo que imaginamos, casi como la construcción de un lenguaje propio desde el cual comunicar, crear e imaginar.

Mientras estudiaba en la universidad, Alba construyó su aprendizaje tomando múltiples clases en torno a los estudios de la mujer. Cautivada y admirando las historias de mujeres fuertes, rodeada de fragmentos e información, que le permitieron expandir su visión y enriquecer su percepción sobre lo femenino, que se conduce como una fuerza que reside en la sensibilidad, la belleza y la intuición.

Para Alba, la feminidad es una declaración trascendental del concepto:

Para mí la feminidad es un terreno fértil de creación, donde conviven memoria y cuerpo, herencia y creación. Está presente en la intuición con la que se elige cada silueta, cada tela y cada detalle.

Hilos y técnica con herencia

En Mariana, habita un sólido vínculo y una profunda conexión con la feminidad, reflejada por medio de recuerdos que se hacen presentes en las siluetas, telas y rituales, que son convertidos en prendas.

Para Alba, la costura es un lenguaje que heredó por parte de su abuela, y de su madre. Este legado ha sido su guía para crear un lenguaje propio, asi como la paciencia, el cuidado, y por supuesto el diseñar. 

La herencia es parte vital de cada diseño. Para mí coser es un acto de memoria viva, una práctica que me conecta con mi historia familiar y que hoy utilizo como un lenguaje para crear. La nostalgia para mí es una forma de honrar la historia sin quedar atada a ella, trayendo al ahora la belleza de lo que alguna vez fue refugio. La encuentro en la elección de lo hecho a mano, en el tiempo lento del detalle.

Alba García

Entre dos ciudades, una esencia

Mariana habita entre Nueva York y Ciudad de México, y es en ese tránsito, donde permea su forma de diseñar, producir y comunicar, dando forma a una identidad en constante movimiento, alimentada por la energía y el contraste de ambas ciudades. México aparece como un impulso constante en la vida de Alba, siendo su lugar de origen, su casa, su familia y la sensibilidad desde donde se piensa y se siente el proyecto.

En la Ciudad de México observa el crecimiento de Mariana a través de la expansión hacia nuevas líneas y la consolidación de procesos de producción. La decisión de producir en México, trabajando con equipos locales, va más allá de la logística: es una postura ética, creativa y de cuidado. En contraste, Nueva York se vive desde lo cotidiano: la comunidad, el espacio propio, las amistades y la vida que Alba construye ahí, son elementos que también nutren su forma de crear y acompañan el desarrollo de la marca.

En palabras de Alba, “Nueva York me dio la dicha de haber colocado piezas en la primera tienda física, conocer y trabajar con clientas, amigas nuevas que sienten que las piezas forman parte de sus vidas.

Un sello propio

El corset atraviesa el ADN de Mariana como una pieza insignia, no como un guiño nostálgico, sino como una silueta resignificada en un espacio de exploración del cuerpo y la cómo se habita en la actualidad. Esta pieza define el lenguaje de la marca en cada colección.

Antes de convertirse en una pieza clave, el camino de Alba comenzó con tops sencillos, hasta que esta prenda apareció como un reto personal. El primer corset nació en un contexto íntimo, entre sesiones de costura con su abuelita Martina, marcando desde entonces un vínculo emocional con el proceso.

Con el tiempo, el corset se transformó en algo mucho más profundo; una prenda que contiene sin limitar, que acompaña al cuerpo en lugar de imponerle una forma.

Relatos y recuerdos en cada pliegue

La selección y decisión de narrativa para cada colección es muy precisa, donde el concepto funciona como el eje que sostiene todo el proceso creativo. Sucede de manera simultánea entre concepto y forma. Mientras se comienzan a imaginar nuevas piezas, aparecen imágenes, memorias y recuerdos de Alba, generan una conexión directa con lo que está en construcción.

Con esa inspiración clara, el paso hacia prendas concretas se vuelve sencillo: el flujo se da entre bocetos, elección de siluetas y telas, seguido por muestras y procesos de experimentación en el estudio. A partir de ahí, se define si la producción se realiza junto al equipo en Ciudad de México o desde su estudio en Brooklyn.

Cada colección marca un momento vital: mudanzas, despedidas, necesidades, vínculos, transformaciones. Se vuelve un entorno creador de universos, que son íntimos, visuales, sensoriales. Busco crear una invitación a mirar distinto, a sentir distinto, a rememorar y revivir y sobre todo a hacerlo suyo, quizá para mí una colección puede ser un entorno emocional y sensible y para quien usa una pieza es un sentir sensual y libre. 

Alba García

Ecos de despedida y pertenencia

Puerto, nombre de la primera colección de Mariana, se construye desde una narrativa autobiográfica que comienza en el primer año de Alba viviendo en Nueva York. La colección se concibe como una oda a la amistad y a los instantes de intimidad que surgen sin aviso. Seis corsets en lino y algodón evocan a una tarde de verano compartida con amigos, una mesa iluminada por velas donde conviven el mezcal, las flores, las frutas y risas. Un gesto que celebra la belleza, el afecto, la amistad y el amor.

Para mí, Puerto fue eso: el despedirme de mi definición de casa y abrazar una nueva en Nueva York. Vivo mucho en la nostalgia, que Puerto fuera una oda a la amistad era algo que necesitaba en ese momento. Aprendí que, más allá de querer crear colecciones sin intención o seguir un calendario de moda, lo que busco es conectar con lo que estoy creando.

Alba García

Los contrapuestos

Soez es su segunda colección, compuesta por cuatro piezas que parten de la experiencia de Mariana en la corsetería, pero que ramifican hacia nuevas siluetas sin perder de vista la adaptabilidad y la versatilidad que son el distintivo de la marca. La propuesta surge desde la contradicción: la suavidad convive con la estructura, mientras el romanticismo se permite conquistar por la sensualidad descarada.

Aquello que muta

Mariana Reimagined surge como un espacio dedicado a la creatividad y al resurgimiento, donde piezas preexistentes, encuentran una nueva vida y se convierten en diseños únicos. Desde prendas vintage, este espacio de intención, transforma camisas y blazers en conjuntos de dos piezas: primero como camisa y corset, y actualmente como cropped blazer y corset, amplificando las posibilidades y lecturas de cada prenda original.

Mi rol como diseñadora es observar la pieza, entender su estructura antes de intervenirla.  El desgaste del tiempo lo veo como un síntoma de intimidad, algo que fue amado, usado y ahora reimaginado.

Ética, tiempo y cuidado

El trabajo artesanal y la producción a pequeña escala se colocan como pilares dentro de Mariana, marcando no solo su forma de producir, sino también las decisiones que implica sostener hoy un proyecto independiente, sustentable y que prioriza el cuidado y la responsabilidad.

Cada decisión sobre dónde y cómo producir, parte de un cuidado consciente por garantizar pagos justos y condiciones laborales dignas, volúmenes limitados y una curaduría minuciosa de materiales, en la que se priorizan telas naturales y se evita el uso de fibras sintéticas.

Para Alba, estas decisiones responden a una conciencia necesaria sobre qué y cómo se produce, para consolidar un proyecto ético en el presente:

Implica ser más consciente de lo que se produce y aceptar que los procesos se mueven más lento. El trabajo a mano no se vuelve sólo una elección estética, sino una postura frente a una industria acelerada. En un mundo de lo inmediato y efímero, abrazo estas nociones y celebro el tiempo como proceso y el hacer como acto consciente. Es una decisión que disfruto, crear con intención, sin prisa. respetando los tiempos del cuerpo y del oficio. 

Como proyecto independiente sigo siendo parte de todo el proceso, desde ecommerce, contestando clientes, patronando y cosiendo. He aprendido sobre producción, clientes, logística y comunicación en el día a día. A veces tropiezo, a veces no sé la respuesta, pero eso también es parte de construir una marca y un oficio.

Alba García

Conexiones magnéticas

Las colaboraciones dentro de Mariana parten siempre de un concepto cuidadosamente delineado, en el que la intención creativa marca el ritmo de los procesos y orienta cada decisión de diseño, hasta materializar las piezas finales, como en Tra Di Noi y Ni En More.

Las colaboraciones surgen de conversaciones compartidas, de la admiración mutua y del deseo de construir en colectivo. En ese intercambio, la confianza y el respeto por los tiempos y procesos de cada persona, son prioritarios para que el diálogo y las ideas, fluyan de manera orgánica.

Con Ni En More, fue especial porque fue la primera colaboración que hice, e hice una internship con ellas en el 2019, siempre admiré mucho el trabajo que hacían en Juárez, cuando vi la primera pieza, sentí una conexión inmediata, casi intuitiva. Con Tra Di Noi, fue lo mismo, admiro mucho el ojo de Balbina, y desde que nos conocimos sabía que iba a ser una gran conexión. 

Alba García

Ese mismo ambiente, es el que Alba busca preservar y replicar al momento de colaborar con marcas: trabajar desde la cercanía, la confianza y la comodidad mutua, entendiendo la creación como un espacio seguro y de cuidado, junto con la sensación de estar a gusto con quienes participa.

Al final del día, soy un proyecto autofinanciado; la colaboración es necesaria y la selección de dónde se destina el presupuesto y la energía debe ser muy intuitiva.

Rumbo y resonancia

Pensar el futuro de Mariana implica imaginar nuevos caminos de exploración creativa, expansiones genuinas que la marca ha ido tejiendo y la emoción de seguir creando desde la intimidad. La marca se entiende como un proyecto vivo, una realidad en constante crecimiento que se transforma junto a quien lo crea y con las personas que forman parte sustancial de ella.

Recientemente, el trabajo con piezas custom y bridal se ha convertido en un componente importante, el hecho de acompañar momentos tan significativos hace que el proceso de creación, se vuelva profundamente íntimo y especial.

Imagino Mariana como un espacio físico propio, un lugar de encuentro donde clientas y amigas puedan probarse piezas, conectar con la marca e inspirarse mutuamente. Al mismo tiempo, busco seguir perfeccionando cada prenda, explorando procesos más intrincados y colaborando con diseñadores y creativos que admiro. Me mantengo abierta a las oportunidades que surjan, con la intención de seguir creando desde el mismo lugar de siempre: la honestidad, la intimidad y el deseo de conectar.

Alba García
Fotografías cortesía de la marca
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