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Culture
De la deconstrucción de las Desenfrenadas
08.04.2020
Por Dannie Zarazua

El mes pasado fue el turno del estreno de Desenfrenadas​; una serie de diez capítulos cuyas protagonistas son cuatro mujeres que puedes ver por Netflix México (o quizá ya viste). Posiblemente pensemos en ​Sex and the City cuando veamos ​Desenfrenadas pues tal parece que solo en la televisión podemos ver cuatro personalidades tan diferentes convivir. Las protagonistas nos cuentan su vida mientras intentan sobrevivir en Oaxaca; Vera es una niña rica, berrinchuda y caprichosa que tiene un pasado difícil a pesar de su situación económica pues el dinero no compra la felicidad, Carlota es una judía feminista que está en camino del auto descubrimiento, el amor propio y la superación, Rocío es obligada a ser la hija perfecta por un padre controlador sin mostrar ninguna secuela de la presión a la que es expuesta y Marcela, el detonante de la aventura, vive cerca del centro de Oaxaca, huérfana con su hermano menor, al alcance la mafía del pueblo y atrapada en una relación tóxica.

A través de Marcela los guionistas se aseguran de mostrarnos una nueva cara del feminismo dándose a la tarea de explorar el privilegio de clase, la falta de empatía y las barreras que debemos de romper con el fin de explorar el movimiento en su totalidad y acercar a todas y a las que más lo necesitan a él, como Marcela que necesita ayuda urgente y como muchas más en su situación que en su vida se han topado con una revolución de esa magnitud ya que simplemente eso no existe en su mundo.

¿Cómo se relaciona entonces la vida de Marcela con la de Vera, Carlota y Rocío? Mediante la deconstrucción.

La serie no lo dice explícitamente pero en cada capítulo cada una de ellas vive una experiencia, un cambio, algo que las hace reflexionar y preguntarse su lugar en la vida, qué hacen mal y cómo pueden arreglarlo. Puede que al principio no se entienda, que algunas situaciones parezcan irreales pero ese es el punto de ​Desenfrenadas​; la vida a veces es complicada, pasan cosas que parecen imposibles y no entendemos por qué están pasando. A veces no comprendemos la reacción de otras personas ante una crisis pues no entendemos su pasado y su situación actual.

Con consignas feministas impregnadas por todo el guión y situaciones de deconstrucción que se dan no solo con las protagonistas puedo decirles que Netflix lo entendió, o está en proceso de entender lo diferente que puede ser para todas la revolución, y que los estereotipos ya no van. Ya no nos quedan y menos los queremos.

Los invito a ver ​Desenfrenadas y decirme con total sinceridad con que ​Desenfrenada se identifican más.

P. D. El soundtrack hecho 100% por mujeres está on fire y lo pueden encontrar en Spotify.