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Culture
Mujeres tejedoras de arte
22.09.2020
Por Arianna Bustos

El arte rompe esquemas constantemente y parte de ese devenir se debe a los materiales que cada creativo decide emplear para realizar sus piezas. Lo mismo es un enorme sombrero que emula un paisaje, que una obra portable que reacciona a tu cuerpo o una instalación con miles de hilos coloridos que funcionan como cielo, mar y tierra.

Te presentamos el trabajo y perspectivas de cuatro artistas mexicanas que, para lograr sus propuestas artísticas utilizan telas, textiles y retacería que se nos revela de maneras inimaginables; por su técnica y materia prima, consideramos que su obra yace en la delgada línea de lo que veríamos en una galería, feria de arte o pasarela.

Lizette Abraham

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Construyendo la próxima escena! “ tejedora pata de jaguar! 💚

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¿Qué te permite transmitir en tu obra los materiales que utilizas que, de alguna manera, podrían ser considerados poco convencionales en el arte?

Lo que me permite ver más allá de la tela es su capacidad de ser flexible, maleable y dócil a mis caprichos artísticos. Creo que la gente sigue viendo la tela, pero yo he entrado a otra dimensión con este material, el cual comienza a respirar por sí  solo y se convierte en tejido, en piel, en dermis, en una red de metáforas vivas.

La tela, el hilo, los textiles, me generan una sensación estética de sentirme derretida, fusionada y embrollada con mi imaginación y con las preguntas que me envuelven a diario.

Lo que me interesa es trabajar con la estética visual que me generan los textiles y construir mundos permeados de poética visual. Hay tres etapas en la que los materiales se transforman y comienzan a cobrar vida, una es la construcción de ellos, otra es la toma fotográfica y la tercera es la edición digital donde termino de asentar el mensaje.

¿Vestirse es un performance?

El vestuario es muy interesante ya que siempre está relacionado con la construcción de la identidad; es un lienzo en blanco que nos permite comunicar ideas y también nos invita a reflexionar sobre el cuerpo como soporte de historias, mitos e imaginarios que nos rodean como humanos.

Desde los años 50 se ha visto el vestido como parte de un lenguaje performático, por supuesto, a mi en particular me llama mucho la atención la vestimenta como una forma de comunicación y reflexión, rayando las disciplinas del arte acción o arte corporal y las nuevas tecnologías y dispositivos inteligentes que vienen a transformar la Moda.

Anni Garza Lau

Tienes piezas que también se pueden usar-vestir, ¿por qué? ¿cómo cambia el mensaje al activarlas?

Para mí no hay nada que sea tan personal o íntimo y a la vez intrusivo como llevar tecnología en el cuerpo y permitir que estimule nuestros sentidos. Si lo vemos de cierta forma, es un paso más allá de tener el celular en la mano, pero con información que no llega sólo a la mente a través de los ojos, sino de todo el cuerpo. Cada día tenemos ejemplos más claros hacia la hiperconexión, como Neuralink de Elon Musk. Esto es algo que aún no se puede experimentar en la vida cotidiana, pero el espacio del arte permite hacer conexiones interesantes entre ciencia, ficción, corporalidad y estética. Además es una experiencia muy individual y diferente para cada quién, por eso las interpretaciones pueden ser variadas, como al presenciar o experimentar cualquier producto artístico, pero pienso que, al convertirse el usuario en parte de la pieza, es mucho más contundente.

¿Qué influencias de estilismo plasmas o se ven en tu trabajo, en especial si quisiéramos vincular tus propuestas con la moda?

El proyecto de Simbiosis Programada está completamente ligado a ciertas modas post internet y el consumo de aplicaciones y filtros para el rostro y el cuerpo. En la última década se ha consolidado esta estética que a veces es un poco retrofuturista, como el vaporwave o el cyberpunk. Pero también han surgido movimientos muy interesantes sobre la percepción del cuerpo propio, como cierta dismorfia, la  necesidad de retocar el rostro hasta parecer alien en las fotos de Instagram, quizás por eso cuentas como @matieresfecales o @lilmiquela son tan populares.

Una de las piezas, por ejemplo, está basada en un video del grupo k-pop BLACKPINK y el maquillaje digital de Inés Alpha. La definición del futuro que nunca llegó o nos pasó sin darnos cuenta está llena de plásticos, neones, telas reflejantes y prendas que parecen vivas, como algunos de los vestidos de Iris Van Herpen. La tecnología está, y pienso que estará cada vez más, en la ropa que usamos, y su forma estará definida en gran medida por lo que sucede en el mundo virtual”

Paloma Contreras

Aunque ha dicho que la escritura y el dibujo son los medios que siempre utiliza al principio de sus piezas y que son dos de sus métodos del pensamiento, sus instalaciones portables tienen poder propio. Así pudimos verlos en la expo reciente que tuvo en la galería Pequod Co, bajo el nombre “El pantano de las ánimas”. Aquí mostró piezas ex profeso en las que empleó distintos materiales, que incluso por la contingencia sanitaria tuvo que pedir vía online.

Sus paisajes textiles te trasladan a lo onírico con varios mensajes y un montón de referencias detrás. Durante una charla en La pipa y la fuente, Paloma mencionó, entre otras cosas, que utiliza materiales y telas para lograr un sentimiento de extrañeza (peluche, su favorito); además, dijo que la materialidad tiene un contexto y que el arte formal, limpio o minimalista está ligado a lo europeo y masculino, algo con lo que ella no podría conectar.

“Me interesan piezas que resistan… como que se hace una doble significación de lo que estoy hablando con las piezas tan suaves. Quería lograr un sentimiento de extrañeza”

Paloma también contó que de niña su mayor afición era coleccionar revistas de moda, que en su época estudiantil tuvo que realizar una pasarela y que para nada está peleada con sus referencias pop. Eso se puede notar en su obra, que incluso incita a tomarla para colocarla en la cabeza.

 Lua Rivera Figueroa

Enormes nidos que se apoderan de espacios públicos o refugios que recuerdan al vientre materno enclavados en distintos bosques del mundo, es algo de lo que esta artista nos hace sentir al ver sus piezas.

Para sus obras, Lua teje con estilo libre: puede usar hilos, telas o material reciclado que varía en complexión o forma, pero los textiles naturales son sus favoritos porque brindan fuerza y aislamiento térmico inigualable, y al mismo tiempo son suaves y manipulables.

La forma circular de su trabajo está relacionada con la Madre Tierra, durante una charla virtual mencionó que el círculo es “un elemento místico, mítico y matemático que está presente en Ia obra. Me funciona siempre trabajar con un pensamiento rizomático en lugar de lineal porque encuentro más de una solución o posibilidad a los problemas de diseño”.

Fotografía de portada Paloma Contreras vía Pequod Co