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Culture
Meet me in the bathroom, lectura obligada de Lizzy Goodman
25.07.2019
Por Irving Alfaro

Después de superar el miedo al Y2K, el mundo estaba preparado para el siglo XXI, las computadoras no provocaron el desastre económico que algunos fatalistas habían previsto. Un grupo de científicos de 18 países logran crear el mapa del genoma humano. The Prodigy, Moby, Travis y Coldplay eran las bandas del momento y junto al género Nü-metal, dominaban las listas de popularidad en todo el mundo.

Mientras todo transcurría con cierta normalidad en el 2000, en la ciudad de Nueva York, un cúmulo de bandas y artistas que reivindicaban a los clásicos de los 60’s y 70’s como T-Rex, Television, Joy Division, Jimi Hendrix, The Velvet Underground y Blondie, comenzaban a multiplicarse en pequeños clubs y lugares icónicos como el CBGB y el Mangiami, pero todo se vendría abajo (literalmente) después de los ataques terroristas del 11-S a las torres gemelas en Manhattan un año después. A partir de entonces el mundo no sería el mismo y la música tampoco.

Así es como parte el libro de Lizzy Goodman, Meet Me in the Bathroom: Rebirth and Rock & Roll in NYC 2001-2011, que recoge entrevistas de artistas como Peter Murphy, Nick Valensi, Julian Casablancas, Karen O, Nick Sinner (más otra docena de bandas como TV on The Radio, The Killers, The White Stripes y un laaaaargo etcétera) para comenzar a contar el surgimiento de una nueva forma de hacer música en una era pre internet y en una ciudad devorada por el miedo y la angustia, que posteriormente darían pie a lo que hoy se conoce como música indie.

Pero el libro de Goodman no solo se limita a hablar de primera mano con las bandas involucradas, periodistas musicales y vivencias personales de la autora, sino que va más allá, al tratar de explicar como la cultura juvenil de ese momento transgredió las políticas draconianas de Rudy Giuliani y desafiaron a toda una nación que clamaba sangre y venganza contra aquellos que se atrevieron a destruir el corazón económico del mundo, al menos en Nueva York.

Eran tiempos muy oscuros y sin embargo se trataba de un momento histórico en el que una nueva generación que prefirió refugiarse en la música, estaba creando un nuevo caldo de cultivo o melting pot del que saldrían nombres como Interpol, Yeah Yeah Yeahs, LCD Soundsystem, Ryan Adams y The Strokes, siendo estos últimos la base de la escena indie neoyorquina y prácticamente la guía argumental de todo el libro, contando desde el génesis de la banda tocando en pequeños clubs con tan solo diez personas, el éxito rotundo de Is This It, hasta su repentina caída tres años después, debido, en parte, al consumo de heroína de Albert Hammond Jr, según relata el propio Julian Casablancas, quien además afirma en algún punto del libro:

“La escena underground, la verdadera escena underground nunca está hecha para sostenerse a sí misma por mucho tiempo. La mayoría de los artistas underground son básicamente gente rara que no está buscando el éxito a nivel comercial. Podrían ser una maravilla un día y desaparecer por completo al siguiente. Tal vez eso es lo que define perfectamente a The Strokes.”

Esa es la idea que rodea el libro de Goodman, una idea poderosa que marca una línea entre las bandas que surgieron de la escena musical en ese momento y espacio, de otras que directa o indirectamente se beneficiaron de esa escena, como The Killers o Kings of Leon, quienes sí buscaban un reconocimiento mundial y de la noche a la mañana lograron un contrato con una disquera multinacional para convertirse en rockstars (lo que sea que eso signifique).

Lizzy Goodman definitivamente logra capturar la esencia de la escena musical neoyorquina que se transformaría en un movimiento cultural que repercutiría a nivel internacional (como lo hiciera Seattle 10 años atrás) y deja en el pasado la polémica biografía no autorizada de Cat Power: A Good Woman, que le dejaría más críticas negativas que positivas a su labor periodística. Una piedra en el zapato que logra quitarse por completo para comenzar de nueva cuenta, de forma ágil y sencilla, para entregar una verdadera fotografía de Nueva York a principios del siglo XXI.

Desde su salida en 2017, el libro se convirtió en un best seller y gracias a ello, la productora Pulse Films planea crear una serie documental de cuatro capítulos que relate el surgimiento de cuatro principales bandas: The Strokes, YYY’s, LCD Soundsystem e Interpol, tal y como lo cuenta Lizzy en ‘Meet me in the bathroom’; solo falta esperar a que esté terminada para conocer a fondo el material audiovisual de dicha producción.

Sobra decir que el libro es una pieza indispensable para cualquier amante de la música, ya que logra reunir de forma casi exhaustiva todas las piezas que intervinieron en la llamada escena indie de NYC a principios de siglo, de forma bastante objetiva y precisa, sin temor a tocar temas como el uso de drogas duras, las fiestas y los excesos que también fueron parte importante en la conformación de dicha escena.

Una lectura muy recomendable para despedir bien las vacaciones de verano y disfrutar de la lluvia en la comodidad de tu hogar.

@littleremy