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Fashion
Yves Saint Laurent, el artesano de una revolución
01.08.2021
Por Olivia Meza de la Orta

El ingenio de Yves Saint Laurent trajo a la historia un largo repertorio de, sí apreciaciones estéticas, pero también de contextos que subyacen en el cómo se piensa la moda en sí misma –como industria y como arte–. Un día como hoy 1 de agosto, pero de 1936 nació este hombre de personalidad tímida y creatividad desbordante en Orán, Argelia. Sensible y dedicado a sus artes, Yves Henri Donat Mathieu-Saint-Laurent fue una de esas personas que llevaron en la sangre el poder de trascender siguiendo su vocación: construir prendas

Retrato de Yves Saint Laurent vía Another Magazine

Su amor nato por la ropa fue una epifanía que descubrió desde pequeño. Su familia perteneciente a la burguesía argelina le dio a Yves el espacio y el apoyo para siempre expresarse desde el dibujo, el collage, la costura… Siendo aun adolescente y motivado por su madre, viajó a París y concursó dos veces por el mítico premio del Secretariado de la Lana, el cuál ganó en ambas ocasiones; uno de sus rivales fue el diseñador alemán Karl Lagerfeld. 

Una serie de eventos afortunados

A partir de este encuentro, se reveló a Yves una serie de acontecimientos afortunados. Estudió en la Chambre Syndicale de la Haute Couture y conoció a Michel de Brunhoff, el entonces influyente editor de Vogue París. Gracias a él, se le introdujo a Christian Dior, considerado el rey de la moda francesa, en ese entonces. Dior contrató de inmediato a Yves para realizar sus sketches en el atelier; poco tiempo después se convirtió en su mano derecha.

Vestido “Bonne conduite”, Yves Saint Laurent para Christian Dior Colección Alta Costura Primavera 1958. Fotografía por Willy Maywald.

Tras la repentina muerte de Dior en 1957, Yves Saint Laurent con tan solo 21 años queda al frente de la dirección creativa de la maison, salvándola de la bancarrota. ¿Su invención? La línea trapecio. Esta silueta eliminaba por completo la cintura de avispa y las entalladas faldas, formando una línea A que permitía la libertad del movimiento. Además es un diseño que hala cualquier tipo de cuerpo. 

Al mando de su visión

Yves fue depurando todas estas restricciones que dictaban en la capital de la moda, eligiendo materiales más ligeros y en menor cantidad. Hasta que se vio obligado a renunciar debido a que su rebeldía y visión opacaban el conservadurismo de la casa Dior y a su tradicional clientela. Ya conociendo a Pierre Bergé, pareja y socio del diseñador, demandó a Dior por hacer uso de sus diseños y con el dinero ganado de ese juicio, emprendió su firma homónima que hasta le fecha conocemos. 

Yves, aburrido de todo convencionalismo, se embarcó en su propósito de encontrar aquello que equiparara al traje masculino en el guardarropa femenino. ¿Lo logró? Absolutamente sí. El esmóquin, chaqueta que servía exclusivamente en las salas de fumadores, era un símbolo de poder patriarcal. En los años 60, Yves lo inmortalizó con un set originalmente de tres piezas: saco con bolsillos, chaleco y pantalón amplio con pinzas a la cintura. Más que una propuesta de diseño, era un llamado a la revolución de la moda.

Fotografía por Helmut Newton

Otros elementos destinados solo para hombres, fueron su principal fuente de inspiración. Por ejemplo, el trench coat, originalmente diseñado para el ejército británico en la Primera Guerra Mundial por Thomas Burberry, lo convirtió en un símbolo de sensualidad femenina con todas sus funcionalidades. 

Conjunto de la chaqueta sahariana por Yves Saint Laurent.

La chaqueta sahariana (safari jacket) que fue utilizada en las colonias británicas de África, la convirtió en un mini vestido de gabardina de algodón con cuatro bolsillos grandes al frente y una jareta al centro del pecho. Esta creación fue una comisión especial de Vogue pero que más tarde Yves la produjo para su tienda prêt à porter, Rive Gauche. Siendo así el primer diseñador de alta costura que expandió su negocio a una especie de democratización, en donde la gente pudiera entrar a la boutique y comprar la ropa como su nombre lo indica ‘listo para usarse’.

En su tienda Rive Gauche, que se encontraba a la orilla izquierda del río Sena.

Vestigio de reflexión e historia

El veloz ritmo de la moda dejó a Yves decepcionado y anunció su retiro en el año 2002. Tras su muerte en el año 2008, la marca fue comprada por Gucci y eventualmente distintos directores artísticos han estado al mando: Tom Ford, Stefano Pilati, Hedi Slimane y Anthony Vaccarello en el presente.

Me digo a mí mismo que he creado el guardarropa contemporáneo de la mujer, que he contribuido en cambiar mi tiempo.. 

Yves Saint Laurent  

El imperio de Yves Saint Laurent no solo se enriqueció con sus enormes facturas e impacto en la economía francesa. También se nutrió de su afición por las artes; era coleccionista junto con Pierre de esculturas, cuadros y libros. Su biblioteca fue subastada en Sotheby’s, considerada una de las más extensas y raras.

Yves consideraba a Piet Mondrian como uno de los artistas más trascendentes el siglo XX. Diseñó una colección entera en su afición.

Su influencia y sensibilidad fueron dos grandes pilares que construyeron su filosofía de diseño; cómo se rompen convencionalismos de género y cuál es la relación que existe entre el ser humano y la moda. Saint Laurent fue testigo y pionero en el parteaguas estético y político de la vestimenta.

Gabrielle Chanel lo llamó su ‘heredero espiritual’; mientras que Yves afirmó que si Chanel había liberado a la mujer, él le había dado poder. Libertad y poder es una dupla importante en la búsqueda personal, y la moda que creó Yves sirvió como una herramienta para repensar y cuestionar porqué vestimos como vestimos. 

Discurso de despedida de Yves Saint Laurent, 2002. Vía Purple Magazine

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