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CARTA EDITORIAL: La defensa, Noviembre 2k20
02.11.2020
Por Olivia Meza de la Orta

A veces creo que nadie lee estas cartas editoriales, asi que me voy a explayar un poco más, con un poco el objetivo de dar a conocer el desprolijo de una editora. Una editora –yo– que ciertamente no cumple con las pre concepciones de lo que es ser un editor o de lo que debería ser trabajar en Moda.

Mi profesión está llena de prejuicios, de subestimaciones y, honestamente, estoy cansada de defenderla y de defenderme también. Porque creo que el trabajo en sí es una extensión muy personal de cualquier ser humano y por ende ser respetada por lxs demás.

Rodarte

Porque es es en el trabajo donde nuestra expresión más elevada del ser –la creatividad– se pone en marcha. Ya sea que trabajes con los números, con las ideas, con las manos… toda creación es un acto personal. Que uno sea consciente o inconsciente de eso, es otra cosa.

Vine a compartir lo que me enseñó octubre y agradezco a MEOW que tengo el espacio para hacerlo. Entre la magia del mes pasado y sus revelaciones, me encuentro en noviembre con ganas de pintar todo distinto, con estructuras más flexibles y expansivas, con perspectivas más maduras.

Subliming Jpg

La dualidad: el ying y el yang, la luz y la oscuridad son cada día más presentes en mi vida. Y en esta demarcación la palabra ‘límites’ ha estado resonando muchísimo en todo lo que hago a diario.

Primero, decidí poner límites al flujo personal de mi vida. Es decir, ser más selectiva con quién entra y quién sale también. Me cuesta mucho trabajo decir no o actuar de inmediato cuando algo no me está vibrando padre. Es muy importante cuidar nuestra integridad en todos los aspectos, física y espiritual. Somos energía.

Ryan McGinley

Decidí enunciar mis límites en voz alta; con las manos, con los ojos, con la escritura. Hoy escuché decir que ‘hay personas que te perforan el aura’ y quiero cuidar eso. Mi aura la relaciono con mi luz, mi energía, mi vibración. Es en el sonido que puedo asociar esta idea de que la gente desafinada simplemente no tiene cabida en la orquesta que estoy componiendo, y eso me parece hermoso. Al mismo tiempo, hay gente que sí y hay amigues que se afinan cada vez más de forma natural y evolutiva que permiten la armonía.

Límites mentales. Como en el poema de Alejandra Pizarnik, que aquí reescribiré:

“Necesitas límites mentales. Necesitas no esperar. Necesitas no esperar nada de los demás. Necesitas no traficar con tu dolor. Necesitas orgullo y soledad. Necesitas orden. Necesitas poesía”.

Alejandra Pizarnik

En el desayuno, mi mamá me dijo ‘poner límites es también amar a lxs demás’ y también me hizo sentido. Cuántas veces dejamos que nos rebase todo: trabajo, relaciones, problemas, porque no sabemos, no queremos o nos da miedo poner límites.

Hablar de límites me parece muy importante porque también nos hace ver el inmenso espectro de posibilidades para accionar, crear y ser. Como decía Cady de Mean Girls en la olimpiada de Matemáticas ‘the limit doesn’t exist’ más allá de ser la respuesta correcta de la ecuación, es la atinada analogía para entender que está en nosotrxs el poder de decidir y cambiar los patrones, las viejas estructuras, los hábitos obsoletos.

En noviembre y para cerrar el año, comenzaremos con la idea de poner límites para ser ilimitadxs. Si quieres ser editor, hazlo. Si quieres ser cualquier cosa, hazlo. Deja que en la inteligencia sagrada del cosmos (o la vida en sí, como quieran llamarle) esté llena de nuevas pinturas, nuevas emociones, nuevas fotos y nuevas pasiones.